Ni modo, los memes se los llevó este día el inefable director de Pemex, Manuel Bartlett, por el mega apagón que afectó a por lo menos cuatro estados del noroeste de la república. 

No es la primera vez que el creador de la caída del sistema en 1988 y enemigo histórico de la izquierda nacional (nomás de la Cuatroté no) se gana a pulso las críticas y hasta bufonadas por las fallas en el sistema eléctrico en esa franja fronteriza que, a final de cuentas, esta vez se endosa al vecino estado de Texas, de donde dependemos por el suministro de gas natural para producir energía de este lado del Bravo.

Quizá estas crisis, que ya se están volviendo recurrentes, den pie a analizar más a fondo la exclusión de las llamadas energías limpias en favor del uso de combustibles fósiles y perecederos contenidas en la reforma energética de López Obrador, que pone el acento en elementos anticorrupción pero menosprecia el beneficio, a mediano y largo plazo, de factores medioambientales. 

Es un deseo imposible de satisfacer porque la Cuatroté se ha montado en la explotación del petróleo, en todas sus modalidades, para que, “ahora sí”, el pueblo se beneficie de los bajos precios en el consumo de sus derivados. Una promesa que no llega y que, sin sesudas explicaciones de por medio, se puede reflejar, cotidianamente, en el precio de las gasolinas que, igual que antes, ahí van, subiendo de centavos en centavos.

No sabemos, en términos de política energética, qué cosa sucederá con este y otros apagones que vengan. Por lo pronto, mister Bartlett, disfrute los memes, que se los ha ganado a pulso.