Chihuahua aprisionada entre dos bandos (o bandas)
Chihuahua sigue en el escaparate nacional. La lectura de la política, en esta coyuntura local y nacional, se realiza en las páginas rojas de los periódicos, resaltadas en las portadas y siguiendo las pautas del Código Penal, al menos teóricamente.
Los grandes problemas políticos, económicos y sociales están ausentes o en los márgenes, porque la prioridad es la pugna de MORENA contra el PAN aquí en el estado de Chihuahua.
La gobernadora María Eugenia Campos Galván ha sido citada para comparecer ante la Fiscalía General de la República y lo hará en la delegación que esta tiene en Ciudad Juárez. Cuando fue notificada del citatorio, advirtió que asistirá cubriendo todas las reglas que su dramatismo le permite, adelantando que lo hará en condición de víctima.
Hoy se sabe que su exfiscal César Jáuregui, que seguramente sigue en la nómina como consejero jurídico y así lo exhiben los guaruras que todavía lo acompañan, también estará presente. Él tiene un papel clave en todo esto por haber sido el capitán que estuvo detrás de los sucesos en el municipio de Morelos, donde se destruyó un narcolaboratorio con presencia de agentes de la CIA, dos de los cuales murieron en un supuesto accidente carretero, sin el cual no estaríamos enterados absolutamente de nada.
El gobierno local en la persona de la gobernadora tenderá a victimizarse más y por esa vía promover con altas dimensiones el regionalismo chihuahuense, confundiendo lo que es una investigación que, con todo lo grave que es, cae en lo ordinario, con una agresión surgida desde Palacio Nacional.
No son los intereses del ciudadano común y corriente. Es un anticipo más –grave de suyo– en la descarnada lucha por el poder, que ya nos endilgaron a lo largo de los últimos dos años, tanto el PAN como MORENA, que considera a nuestra entidad como una de las joyas de su creciente hegemonía.
Obviamente no descarto que las fuerzas en presencia cuenten con apoyos numerosos, y si quieren, equivalentes, aunque eso a lo único a lo que puede conducir es al desastre; pero los intereses de trabajadores, obreros, campesinos, estudiantes, empresarios, amas de casa, comerciantes, profesionistas, educadores, mujeres, hombres, están absolutamente ausentes, y la radiografía que se pueda hacer de estas fuerzas –incluidos los gobiernos– no los dejan bien parados. Y por lo que se refiere a Chihuahua, en otro texto desglosaremos el desastre local en el que nos han metido.
Por lo pronto, se recomienda que nadie se corte las venas por nadie porque no vale la pena. Chihuahua no puede estar aprisionada por un conflicto entre dos bandos, o mejor dicho, entre dos bandas, en el que los reales motivos están en otro lado, menos en la vida de los dolientes, ciudadanos chihuahuenses.
________
Nota: La imagen que ilustra este texto está realizada con herramientas de IA.


