Columna

Totalitarismo vía Inteligencia Artificial

Es envidiable la pluma del jurista mexicano, escritor, politólogo, filósofo político y exdirector del Instituto de Investigaciones Jurídica de la UNAM, Pedro Salazar Ugarte, ya que tiene una doble cualidad que se extraña en otros autores: abordar temas sumamente complejos y traducirlos con tal claridad que contribuye al mejor conocimiento de temas y agendas contemporáneas, tanto del país como del mundo.

Su reciente artículo en la revista Nexos de cómo vamos cayendo en México en un régimen policial es imperdible. Empero, estas notas se contraen a su más reciente libro Totalitarismo total: La reconfiguración del poder en tiempos de la Inteligencia Artificial, publicado en marzo de este año.

Es una profunda y a la vez sencilla reflexión sobre las implicaciones que la Inteligencia Artificial tiene en temas tan importantes como el poder político, la guerra, la cultura, la educación, y llama la atención que aborda el tema del amor a partir de la propia poesía y de lo que esto significa en términos de un futuro que ya nos alcanzó.

Obviamente que también los temas jurídicos salpican este libro, ya que Salazar Ugarte dirige un grupo de reflexión que examina la correlación entre derecho e inteligencia artificial. 

Se trata de un texto vivo, actual, que se lee ante una realidad que prácticamente se palpa porque incide en la vida cotidiana de nuestro tiempo, en medio de una guerra por ganar la vanguardia de esta novísima tecnología en la que Estados Unidos y China son los avanzados, pero donde es más factible que el país asiático lleve la delantera. 

El libro valora la advertencia escalofriante que un dictador como Vladimir Putin ha pronunciado: “Quien domine la Inteligencia Artificial, dominará el mundo”. 

Abordar el totalitarismo hace tiempo tenía el riesgo de marcar simpatías postizas, con regímenes como los comunistas. Pero ahora el concepto se ha renovado y el libro de Salazar Ugarte da noticia de esto porque la IA es ya la herramienta para el ejercicio del poder y la conquista del mismo, de una manera que no se puede predecir y que se ajuste a los cánones de la democracia liberal. 

Es un negocio de plutócratas en Estados Unidos, que se han convertido en los principales aliados del tinglado de poder que encabeza Donald Trump y que no tiene barreras de ninguna índole. Ciertamente habrá elecciones legislativas en Estados Unidos, pero los tiempos que corren pueden derivar en que si Trump perdiera la confianza electoral, simplemente la relegaría y, como autócrata, pretendería prevalecer con el poder la IA, y no se diga de los plutócratas del estilo de Elon Musk, por señalar al de mayor fama, porque en el poderío económico no es el único y hay otros tan poderosos como él.

La inteligencia artificial sería la nueva base para instaurar el totalitarismo, devorador prácticamente de todo de una manera que jamás imaginaron gobiernos de ese corte en los tiempos de Mussolini, Hitler o Stalin. Se cierne una amenaza sobre la humanidad y no estamos del todo conscientes; y a medida que pasa el tiempo se contará con menos herramientas para marcar un alto a ese totalitarismo, aniquilador de sociedades, individuos y personas sin distinción alguna.

No obstante que la obra de Salazar es breve y se refiere a muchos más temas de los aquí señalados, sí quisiera subrayar dos aspectos más. El primero, que la despersonalización de lo humano se hace patente con los que se encuentran en la etapa final de sus vidas, hombres o mujeres, que ahora podrán ser reconfortados a través de la compra de una plataforma como la de ChatGPT, mediante la cual los nietos o hijos ausentes puedan contratar llamadas dominicales para sus viejos y simular estar pendientes de ellos. En igual sentido contratar una relación amorosa con una máquina que, con posibles rupturas, puede conducir al suicidio. 

El segundo tiene que ver con el amor, y Salazar Ugarte se basa en un poema de Jorge Luis Borges, El amenazado, cuyos versos que se citan dicen: “en el amor, tendré que ocultarme o que huir”. Pero el autor augura que si triunfa el totalitarismo, los humanos serán despojados de su capacidad de amar porque un sistema así destruye a hombres y mujeres. 

En el totalitarismo no se puede amar, y la IA puede derivar hasta ese desastre, que significa enormes ganancias para unos cuantos, capitanes de esa industria, y la calamidad para el resto.

Son meros apuntes, pero la única recomendación que vale en todo esto es que lean este revelador libro.