Mausoleo de Villa: el recuerdo de una lucha colectiva victoriosa
Va en esta entrega un ejemplo de cómo la sociedad civil gana batallas cuando se organiza en defensa del patrimonio cultural. Durante la tiranía de César Duarte, y de manera absolutamente caprichosa, pretendió deconstruir el Mausoleo de Villa ubicado en el antigua panteón de Nuestra Señora de la Regla de la ciudad de Chihuahua, para construirlo a un lado de su despacho, frente al Palacio de Gobierno.
La organización social, particularmente de los vecinos, impidió el atropello, ganándole al tirano la primera de una serie de batallas.
Po tratarse de un tema cultural, comparto una Carta abierta que publiqué el 25 de febrero de 2013 y que fue parte del esfuerzo colectivo para cancelar el avieso capricho gubernamental. Es una batalla que ganamos todos como sociedad, más allá de simpatías o antipatías por el famoso caudillo revolucionario:
Carta abierta a los ciudadanos sobre el mausoleo de Francisco Villa
Conviene precisar, casi de manera exacta, algunos temas relacionados con la pretensión gubernamental de trasladar el mausoleo de Francisco Villa del antiguo panteón de Nuestra Señora de la Regla a la mal llamada plaza de la grandeza chihuahuense. Sucintamente los recapitulo sin afán de que sean exhaustivos.
- La batalla que viene es esencialmente una defensa del patrimonio cultural. Cuando se gane en mérito a esto se va a recordar la preservación correspondiente. Hasta ahora han circulado dos tipos de argumentación que pueden dar soporte a la defensa de esta causa, unas tienen que ver con la cultura y otras con la historia, en una disección hasta cierto punto arbitraria. La arquitecta Esther Enríquez ha aportado sus ideas al respecto, otros profesionales han hecho lo propio y está el texto de José Enrique Garnier, Nuevos paradigmas y conservación del patrimonio construido (consúltelo AQUÍ), han solventado las razones a esgrimir cuando la polémica verse sobre esta temática. Jesús Vargas, con otras voces que se han sumado, aporta las razones históricas en un texto denominado El panteón de La Regla y el monumento del general Villa (consúltelo AQUÍ) y que puede ser base para la ofensiva contra los argumentos gubernamentales.
- Aunque es evidente que la decisión de César Duarte se pretenderá imponer a ultranza, no hay que perder de vista que en parte puede ser una cortina de humo para ocultar los dedazos políticos que está cocinando. A contracorriente de esto, debe haber claridad que la oposición que se ha desatado es de naturaleza intransigible. La bandera es: “El mausoleo se queda en su lugar, o se queda”. Las razones son de tipo coyuntural y en esa medida de naturaleza política: se trata de una lucha contra la arrogancia autoritaria, ahora mezclada con el culto a la personalidad del cacique que se concibe a sí mismo como la reencarnación de Francisco Villa, y con esa imagen fomenta su futuro. Como se trata de un fraude, hay que vencerlo. Reconozcamos de manera clara que en esto hay un sentido político de la acción ciudadana, obviamente de los vecinos del antiguo panteón, pero más allá de todos (chihuahuenses o no), pero de ninguna manera ni de pretensión partidaria, ni mucho menos facciosidad, tampoco oportunismo. Se trata de una justa noble.
- La interlocución debe trabarse con funcionarios políticos de la administración chihuahuense actual, no con el arquitecto encargado de este proyecto, llamado especial (cualquier cosa que esto signifique), Carlos Carrera, parte interesada lo mismo en hacer una fachada, un balcón, una plaza, lo que le encomienden, porque para él business are business. Él podrá aducir las razones que quiera, pero todas llevarán esa dirección, y si el mausoleo es inamovible (patrimonial e históricamente), de poco se podrá asir el arquitecto para demostrar la viabilidad esencial de lo que sólo son caprichos –“ocurrencias”–de César Duarte.
- Para que esta lucha triunfe necesita de un observatorio ciudadano decidido, que haga cadenas humanas en derredor del mausoleo, que cree un campamento de vigilancia permanente y cuando la piqueta llegue, impedir su demoledora acción. Mantener cubiertas las redes sociales es básico, así como poner una canción como voz de alarma para concentrarse en el lugar cuando sea necesario de manera urgente.
- Insisto, la lucha es memorable por su defensa del patrimonio cultural construido y la historia que está detrás. La política será coyuntural y será la muestra de que se pueden corregir decisiones absurdas (lo que no sucedió ni con el balcón de palacio ni en Parral con el tradicional mercado popular). Y pasará, permaneciendo lo esencial: el mausoleo y el panteón mismo, como mensajes de que ya basta de que se destruya Chihuahua por el capricho de quien ocupa el poder.
Estoy convencido de que estas sugerencias son válidas y se pueden enriquecer, porque sería un absurdo emprender una lucha sólo para perderla. Este no es el caso.
Atentamente
Jaime García Chávez
25 febrero 2013





