Los tentáculos de Taddei
Las preguntas sobre corrupción y conflictos de interés que tanto incomodaron en su momento a la hoy expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, siguen vigentes, y no terminan con su renuncia al órgano arbitral de las elecciones, precisamente en un momento delicado para la credibilidad de un proceso que ya ha iniciado rumbo al 2027, año políticamente decisivo para el país.
Las revelaciones que se hicieron públicas a través de audios y videos respecto de sus vínculos con al menos uno de los proveedores consentidos del INE, no solamente la implican a ella –hasta en un nivel personal– como titular del organismo, sino que salpica a una serie de funcionarios de la institución que, por ahora, no han sido tocados mayormente por la federación, cuyo órgano auditor ha prometido investigar las acusaciones en el ámbito de sus competencias.
Pero no se necesita ser opositor al régimen actual ni aparecer como un resentido de la Cuatroté, como suelen acusar los defensores del oficialismo, para observar que la renuncia de Taddei apunta a seguir el mismo camino que han tomado las de otros “renunciantes” del pasado, tanto del PRI como del PAN. Si en la Cuatroté en voz la presidenta Sheinbaum han machacado durante ocho años ser “diferentes”, habría que esperar, por decir poco, a que después de la renuncia vengan las investigaciones concretas y las sanciones correspondientes, todo de acuerdo a la ley.
Como se sabe, fue el gobierno de Andrés Manuel López Obrador el que impuso a Taddei en la presidencia del INE a través de una simulada tómbola en abril de 2023. Luego, con la ayuda del Congreso de mayoría morenista, se reformó la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, lo que le permitió a Taddei tener un margen más amplio de atribuciones y la facultad directa de nombrar a los titulares de direcciones ejecutivas y áreas técnicas clave del INE sin necesidad de someterlos a la aprobación, obligatoria, de las dos terceras partes del Consejo General, cambios que fueron impugnados, sin éxito, por otros consejeros del organismo.
Desde entonces, la prensa ya había hecho públicas sus relaciones con la Cuatroté, especialmente en Sonora, de donde es oriunda ella y algunos de sus familiares insertos en la administración de esa entidad gobernada por MORENA y en otros espacios de poder controlados por la federación, hoy en manos de Claudia Sheinbaum.
En tres años, varios familiares de Guadalupe Taddei ostentan o han ocupado diversos cargos públicos en el gobierno federal y en el estado de Sonora, entre ellos sus hijos Luis Rogelio, Jorge Francisco y León Fernando Piñeda Taddei, además de tres sobrinos, tres primos y un tío.
De entre sus hijos, Luis Rogelio fue secretario de la Consejería Jurídica del gobierno de Sonora y anteriormente vinculado a labores en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en la ponencia de la ministra «reelecta» y plagiaria de tesis, Yasmín Esquivel, además de laborar como secretario particular en el gobierno del estado.
Jorge Francisco, a su vez, ha ocupado cargos administrativos y de gestión de nóminas en el Instituto de Becas y Crédito Educativo de Sonora, y ha ejercido funciones en el Congreso de esa entidad.
León Fernando, por su parte, ha desempeñado funciones en el Tribunal de Justicia Administrativa de Sonora y también como director de mercadotecnia en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), que fue dirigida por su paisana, la velocista Ana Guevara, quien acumula cinco denuncias penales presentadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ante la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos actos de corrupción y desvío de recursos públicos que suman alrededor de 900 millones de pesos.
Ana Gabriela Guevara concluyó su cargo –sin renuncia de por medio– al frente de la CONADE y fue sustituida en septiembre de 2024 por Rommel Pacheco Marrufo en el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Pero hasta ahí llegó la cosa. Todo se resolvió políticamente, sin tocar a quien consideran parte de los suyos. Y ese mismo destino podría tener, ahora, la expresidenta el INE y todos sus allegados.


