paran-labores-066-18dic2014

Cuando una tiranía entra en grave crisis, la evidencia más palmaria del hecho es la rebelión de quienes están en los aparatos de seguridad, sobre los que siempre se mantiene una férrea disciplina. Pues bien, la saga de inconformidades en esa área continúa y se recrudece. Ayer entraron en paro los operadores de la línea 066 asignada al C-4, lo mismo en esta ciudad de Chihuahua como en Ciudad Juárez. La protesta tiene razones y fundamentos. Las razones son elementales: les han regateado el pago de sus prestaciones retroactivas y los bonos que ya han ganado. Los fundamentos se encuentran en el gran malestar contra el autoritarismo y despotismo de los jefes, del fiscal general, los fiscales de zona, la jefatura policiaca y no se diga del cacique mayor César Duarte, que en la coyuntura pronunció la estupidez de que no publica su declaración patrimonial para “no agraviar”, en este caso, a empleados públicos que reciben una migaja que contrasta con lo que reciben los altos funcionarios, más por abajo que legalmente y, desde luego, las pingües ganancias que obtienen vía corrupción política.

Armados de cartulinas y pancartas, bloquearon accesos a las instalaciones, obtuvieron que se les atendiera, pero la verdad es que, más allá de lo justo de los reclamos, que no tengo duda que lo son, está el despropósito de un gobierno que descuida áreas muy sensibles de atención a la población. Estas cosas sólo suceden cuando las tiranías se están derrumbando. Por lo pronto, un saludo a los empleados que han salido en defensa de sus derechos. Sus actos impactan afuera e invitan a cancelar el temor de luchar por la caída total de este gobierno.