Columna

En Alemania renace el nazismo con fuerza

El siniestro rostro del nazismo gana terreno en la Alemania unificada. El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) acaba de ganar las elecciones en la entidad federativa  de Sajonia-Anhalt con el 44 por ciento de los votos, imponiéndose a los democristianos, socialdemócratas, verdes y otras expresiones de izquierda.

No es cualquier avance de la ultraderecha, es una reedición de viejos y no superados riesgos en un país que ha provocado dos guerras mundiales. ¿Sirve la democracia para contener este fenómeno? Sí, a condición de que se haga cargo consecuente del antifascismo que hoy se muestra en lo que ha sido el centro de los más atroces totalitarismos: el de Hitler y el de Stalin. 

Se deja sentir en ese resultado electoral altamente preocupante, el papel de la más vil propaganda. El AfD explotó la amenaza rusa y de Putin en medio de la guerra en Ucrania y, a la vez, recibió el apoyo de la administración de Donald Trump con un cinismo sin igual.

Los partidos tradicionales, ahora derrotados, pueden ser abatidos en la próxima elección general y alterar aún más la ruta democrática en el mundo, en especial en el corazón de Europa, foco de las grandes conflagraciones mundiales.

No tengo duda de que hay que defender el sistema democrático en todas partes, pero tampoco evito el juicio sobre los demócratas empoderados que han quedado a deber y sólo se preocupan por solventar la reproducción de su propio poder y manipular a la sociedad y sus ciudadanos.

Aún no sabemos si AfD será gobierno, es decir, si integra las piezas parlamentarias para serlo, pero de lo que no hay duda es que la ultraderecha avanza dirigida por neonazis a los que no se les pone freno, traicionando lecciones que dejó la Segunda Guerra Mundial y la contención intentada en su etapa posterior que llega hoy con este fuerte descalabro que nos dice que Hitler, aunque muerto, vive en el alma de los totalitarios revanchistas y en el gran miedo a otra guerra devastadora.

Aquí hay una lección para México también, pero ese tema será materia de otras columnas.