Columna

El informe publicitario de Maru Campos

Maru Campos llega a su Cuarto Informe de Gobierno y es claro que empieza su declive vertiginoso. El evento fue ritual, con la vieja liturgia de la clase política anquilosada que se quedó en los antiguos estilos y formas al que acostumbró a la ciudadanía el PRI corporativo.

Esa descripción no pretende desconocer lo que habría de innovación y que más que la filosofía política, ahora se dicta desde el coaching, adiestrando movimientos, ocultando el micrófono, retirando la tribuna, y de paso ninguneando al Congreso del Estado, que es ante el cual debiera rendirse de manera republicana la información del estado que guarda la administración pública.

En el evento congresional –simple trámite, al igual que la futura glosa del informe– se caracterizó por los gritos estridentes y abucheos de los diputados que capitanea el morenista Cuauhtémoc Estrada. De esto sólo se entera marginalmente la sociedad. Los gobernantes de ahora ya resisten cualquier contratiempo de este tipo que antaño se magnificaban y daban la nota.

Más que informe de gobierno, de lo que se trató fue de montar un gran y costoso aparato publicitario y de la presencia de brigadas a sueldo en diversos cruceros y colonias de las ciudades, repartiendo impresos, lo que forma parte de una estrategia electoral, además falaz.

En un sector de la ciudad de Chihuahua que grita la necesidad de que haya un drenaje profundo (Avenida Tecnológico, intersección con Agustín Melgar) paradójicamente se colocó un espectacular presumiendo las obras de este tipo; y el contraste, entre el mensaje y la realidad, se provoca de manera instantánea, y por ahí pasan diariamente miles de ciudadanos.

En todo esto juega un papel primordial la compra de los medios de comunicación. Se le invierte, y mucho, al culto a la personalidad de una gobernadora que ahora se presenta como “la güera” con todo el acento racial de por medio.

Y hasta en esto el fracaso se advierte. Quien haya visto hoy El Diario de Chihuahua podrá constatar que se le dedicaron a la figura de Campos Galván 110 páginas a todo color, lo que significa que las arcas de Osvaldo Rodríguez engordaron el día de ayer, no así el propósito publicitario buscado porque el tiraje cada vez es más pequeño y lo puede verificar en cualquier OXXO, en algunos de los cuales ya hasta se rechaza su venta.

Al final y bajo la divisa de que todo es mediático, hoy la importancia del informe está agotado; lo que no se extinguirá es el desprestigio de la mansión dorada de la gobernadora, que es muy buena para citar el Evangelio y pésima para practicarlo.

Y como no hay gobernador al que al final de su sexenio no se le prometa la grande, ya ven –otra vez– en Maru Campos a una futura candidata presidencial. Lo dijo el oscuro líder nacional de la ultraderecha del PAN, Jorge Romero, y lo repitió la presidenta de la Mesa Directiva, la también panista Kenia López Rabadán.

Bien se ve que estos futurólogos no viven en Chihuahua.