Lo que no sucede en el inframundo de la prensa
César Duarte convocó a una rueda de prensa entre amigos y añejos cómplices de su sexenio. Dijo lo que quería decir, el mensaje corporal es que quiere regresar a la escena pública de manera influyente, pero no hubo ni una sola pregunta de fondo y aliento a la crítica necesaria en el escándalo que ha envuelto al exgobernador desde el año 2014.
Así las cosas, no queda más que imaginar preguntas y respuestas que debieron estar presentes. Supongamos un ejemplo:
—¿Renovará usted, señor Duarte, su equipo de abogados, observando el resultado de las elecciones judiciales? —pregunta un reportero.
—No, no es necesario. Ahora tendré mi magistrado penal de cabecera en el Poder Judicial del Estado.
Parece chiste, pero recuerden que, como dice la expresión popular, el humor no es cosa de risa.


