Columna

México es feliz hasta en las encuestas; ‘Chava’ Flores nos lo explica

Acaba de darse a conocer el Informe Mundial sobre la Felicidad impulsada por la encuesta de Gallup en el que México, para variar, ocupa el doceavo lugar, sólo superado por los países nórdicos, y Costa Rica, por mencionar a uno latinoamericano, e inexplicablemente Israel, que se posicionó en el octavo sitio. Esto último podría interpretarse por un cierto gusto por la guerra y el genocidio.

El sondeo de Gallup, se ha venido colocando año con año para fortalecer la banalidad y allanar un poco el camino para el conformismo para que eso permita que las hegemonías de los países poderosos tengan argumentos para desplegar sus acciones.

Lejos está de considerarse a la felicidad como uno de los temas filosóficos que han preocupado más a los grandes pensadores. La felicidad se considera una especie de criterio para medir la ética profesada de las personas y las sociedades. Ahí encontramos todas las versiones de la eudemonía (en griego eudaimonía) que se refiere, según diversas traducciones, al “florecimiento humano” o prosperidad que va más allá de la simple alegría y que se asocia al vivir bien y actuar con virtud.

Tanto es así que en la Declaración de Independencia de Estados Unidos se puede leer en sus primeros principios:

“Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales se encuentran la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Que cuando cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva de estos fines, es derecho del pueblo alterarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno, fundamentándolo en tales principios y organizando sus poderes de tal forma que les parezca más probable que garantice su seguridad y felicidad”.

La encuesta referida toma otros parámetros que tienen que ver más con el hedonismo, la cotidianidad de las familias, la vida en el barrio, en la colonia, la convivencia momentánea en el mercado, las vacaciones de Semana Santa, las celebraciones y las fiestas patrias, por ejemplo. Sólo teniendo en cuenta esto se puede entender la jerarquía que ocupan los países en esa encuesta.

En esa lista, por cierto, África es el continente de la infelicidad. Casi todos sus países ocupan los últimos lugares. Y nosotros los mexicanos superamos, ¡cómo no!, a países como Francia, Reino Unido, Alemania, España, Austria o Portugal; es más, hasta a nuestros socios comerciales del norte, Estados Unidos y Canadá.

Esta columna quisiera encontrar una explicación de nuestro doceavo lugar en la encuesta, apoyándose en los filósofos que hurgaron en la esencia del mexicano y que fundaron hasta grupos notables y dieron obras que aún se recuerdan. Pero mejor se decanta por recordar una canción de Chava Flores que tan coloquialmente nos describe y explica la felicidad nacional que padecemos hasta ahora: ¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?