Loya y los reflectores
Mientras el crimen avanza, el encargado de velar por la seguridad en el estado, Gilberto Loya, cada vez se hace más protagonista. Y no es porque así se le antoje, sino porque su jefa, la gobernadora, así lo permite, dándole rienda suelta a este ejemplar perteneciente a la caballada maruquista que pretende la sucesión directa, a través del PAN.
Loya ya se la creyó. Ya utiliza eslogans, engaña a la gente promocionándose en anuncios espectaculares bajo el argumento de no depende de él sino de los medios (muy desconocidos) que lo entrevistan.
También usa sus giras para reunirse con adeptos, sindicalistas, líderes sociales, besar ancianas y abrazar niños, como en toda campaña política que valga, en términos de las viciadas y acartonadas formas de buscar el voto (en este caso de manera ilegal), como bien lo sabe el IEE, cuyos miembros están ciegos, sordos y mudos, sobre todo ahora que estuvieron de vacaciones de Semana Santa.
Si antes se le veía –porque así se dejaba ver– tras las espaldas de Maru Campos, al funcionario ahora se le permite desde palacio ser protagonista de su propio espejismo y utiliza cualquier foro, así sea para explicar, aunque sea superficialmente –ahora sí– las ocurrencias y las zozobras de su Secretaría de Seguridad Pública.
Así pasó en Guerrero, donde cuatro agentes de la Policía Municipal, incluido su jefe, acusados de detener ilegalmente por tres días a una menor de edad e intentar extorsionarla para liberarla.
En medio de este desastre, el cual podría prevenirse si se examina bien a los agentes que se incorporan a las policías de cualquier comunidad, Loya dijo que sólo quedaban diez agentes para la protección de la ciudadanía. Pero se sacó una carta ya mu ajetreada debajo de la manga, al tratar de recomponer con aquello de que este municipio “cuenta con una sobrevigilancia que tenemos nosotros en la región de Cuauhtémoc”. Si esto da pena ajena, imagínese a las víctimas, a sus familiares y amigos.
Pero esos son los “nuevos” tiempos que el PAN anuncia traer para Chihuahua. Y todavía afirman que van por MÁS de esto, MÁS de lo otro… Otro slogan hueco de campaña que promueve, con cargo al erario, el Poder Ejecutivo en Chihuahua.
Las oxidadas formas de hacer política desde el poder en Chihuahua están tomando un segundo o hasta tercer aire. Y Loya es uno de sus promotores.


