Gilberto Loya anda norteado: presume en Suecia lo que no tiene en Chihuahua
Quién no ha escuchado ese grito irónico y hasta cómico, aunque incómodo por regionalista, de “¡Arriba el Norte! Y si no me creen, vean el mapa”.
Bueno, pues ese ímpetu ha sido desbordado por Gilberto Loya, el mismísimo secretario de Seguridad Pública de Chihuahua, bastaba más, miembro meritorio de la “galopada” maruquista, hoy precandidato a la gubernatura del orgullosamente llamado “estado grande” (norteño, por supuesto), y que ahora se encuentra de gira por Suecia
Si se echa un vistazo somero a la evolución de la violencia en este “estado grande”, desde 2018 hasta 2025, tendremos el mapa de datos de una entidad federativa que se ha mantenido en los primeros lugares de delitos violentos, muy grandes, por cierto.
Por ejemplo, los altos niveles de violencia cerraron el año 2024 con 2 mil 396 homicidios dolosos. Y aunque hubo una reducción marginal en 2025 con 2 mil casos del mismo tipo, la tendencia en lo que va de 2026, hasta el mes pasado, Chihuahua sigue posicionado en el segundo lugar a nivel nacional en homicidios.
Y en todos esos años Gilberto Loya ha sido el secretario de la SSPE. Pero él es quizá el único chihuahuense que no alcanza a ver su fracaso, por eso dedica más el tiempo a su promoción personal como aspirante del PAN rumbo a la sucesión en 2027.
Prácticamente todos los suspirantes, sean del PAN o de otros partidos, se promueven fuera del ámbito de sus obligaciones, incluso geográficamente, y usan recursos del erario para fomentar su imagen sin que nadie, menos el distraído IEE, hagan algo. Los suspirantes, como Marco Bonilla, lo mismo viajan a la Ciudad de México que a Washington con pretextos realmente absurdos.
Se toman la foto, por ejemplo, frente al Capitolio o en alguna embajada, suben algún video para contarnos la mentira de que andan promoviendo al estado, y con ello rozan la ilegalidad electoral, envolviéndolo en un halo de falsa pulcritud política.
Métodos ya hay muchos, como los anuncios espectaculares de nimias o falsas entrevistas, pero en el caso de los que viajan al extranjero, aquel es su modus operandi.
En MORENA, el alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, anda de gira por los municipios del estado, como si fuera gobernador, realizando abiertamente mitines, promoviendo el box en ciudades ajenas a su responsabilidad, en fin. Entre tanto, su correligionaria, la senadora Andrea Chávez, quien ya pidió permiso por embarazo, antes de eso se puso a repartir sillas de ruedas en su desinteresada –¡ajá!– labor humanitaria por la salud.
Pero esta vez Loya se brincó la barda: viajó a Suecia para (se vale reír) representar a Chihuahua en la conferencia internacional de la Secure Nordic Critical Communications Conference 2026, que traducido al español significa “Conferencia Nórdica sobre Comunicaciones Críticas Seguras”. Sí, de pronto Chihuahua se hizo escandinavo y ejemplar en temas de seguridad por obra y gracia de Loya, obviamente con permiso de su jefa Maru Campos, la gobernadora que finge meter en cintura a su “galopada”.
Está bien que Chihuahua está al norte, pero no tanto, y mucho menos se ubica en Europa cuyo norte es, efectivamente, considerada como nórdica, palabra cuyas raíces en esa región signfican, literalmente, “el norte”.
De modo que el vikingo chihuahuense, quien ya engañó una vez a la sociedad chihuahuense asegurando que después de su encargo similar en el municipio de Chihuahua se retiraría a la vida familiar y no lo cumplió, tal vez regrese con algún pergamino y nos cambie el gentilicio y tengamos visa libre para ir no sólo a Suecia, sino a los otros cuatro países que conforman esa región: Islandia, Noruega, Finlandia o Dinamarca.
Pero además lo que parece un chiste de mal gusto, se cuenta solo, cuando se lee el argumento que pretendió justificar la estancia de Loya en esa Conferencia:
“La participación forma parte de la estrategia para posicionar globalmente el modelo de seguridad de Chihuahua, con énfasis en innovación tecnológica, inteligencia artificial y comunicaciones de misión crítica”.
Como broma, pasa. El problema es quién le va a creer al secretario de Seguridad Pública que se trate de una “estrategia global” y que el “modelo de seguridad de Chihuahua” puede tener interés en Europa cuando los malos resultados, es decir, la violencia sostenida y creciente, hacen de la entidad una de las primeras en el tablero de los homicidios dolosos y tienen impacto internacional. Lo macabro viene después, porque para las víctimas de esa violencia no hay nada risible en ello.
En años recientes, los países nórdicos se han sumado a las recomendaciones de viaje que han emitido la Unión Europea y Canadá, las cuales han incluido a Chihuahua en zonas de riesgo, debido a la violencia y el crimen organizado, aconsejando a sus ciudadanos precaución o de plano evitar viajes no esenciales. Ciudad Juárez y los municipios de la sierra son su foco de atención por “la delincuencia y los secuestros” que, “a veces, coinciden con periodos vacacionales”.
Si a eso se suma el abandono en la infraestructura policial de muchos municipios de la entidad, o el crecimiento delincuencial en zonas otrora pacíficas, como Aldama, pues el tema se torna tan urgente que lo menos que se puede pensar del Loya candidato vacacionista es que nada la importa la seguridad en la entidad.
Quizás a Loya estas vacaciones nórdicas con cargo al erario le ayuden a admirar los últimos estertores del invierno escandinavo y nos traiga muchas fotos, que de cualquier forma para nada nos resultan útiles a la ciudadanos del septentrión mexicano, el único norte que tenemos en la república y abarca a otros ocho estados, porque lo de fronterizo ya es otro tema.
Sostengo que quien engaña la primera vez, engañará posteriormente. Es lo que nos espera con estos adelantados suspirantes que ya llevan dos años de promoción electoral sin ser sancionados.
Y eso es lo que Gilberto Loya alecciona por estas fechas en su solaz gira por aquellas tierras vikingas, países en los que seguramente ya estaría tras las rejas si comete delitos como en los que incurre en estos momentos.
Vaya ejemplo.


