De cuando hubo golpes de estado en Chihuahua
En su obra Gobernadores del Estado de Chihuahua, el historiador Francisco R. Almada hace un repaso de los políticos que tuvieron bajo su dirección a la entidad desde el inicio de la República hasta mediados del siglo XX.
En algún momento fue gobernador Jesús Antonio Almeida y Almada hace un breve recuento de su trayectoria y administración, incluso consignando méritos como el haber dejado en las arcas públicas una cantidad de dinero prácticamente insólita para la época.
Me llaman la atención las formas grotescas y violentas mediante las cuales los oponentes de Almeida se deshicieron de él, casi casi en términos de un golpe de estado, impensable en estos días.
El historiador chihuahuense lo cuenta de la siguiente manera y aquí lo transcribo fielmente de su libro, en una edición de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y, según se dice, por cortesía de Teófilo Borunda en 1950:
JESÚS ANTONIO ALMEIDA
Nació en el pueblo de Bachíniva, Distrito Judicial Guerrero, el año de 1888, y cursó la educación primaria en la Escuela Oficial Núm. 73 de C. Guerrero que dirigía el Prof. Mariano Irigoyen.
Se dedicó a la agricultura y al comercio y a principios de 1911 prestó sus servicios en la Sección Sanitaria de las tropas del Gobierno que operaron en la región de Casas Grandes al mando del Coronel Samuel García Cuéllar. Los rudimentarios conocimien-
tos que adquirió en estas actividades, le sirvieron de base para dedicarse posteriormente a ejercer medicina como práctico.
Abandonó estas actividades en 1917 para incorporarse a las Defensas Sociales organizadas en la mayoría de los pueblos del Estado para contribuir a la persecución del General Villa y sus hordas; en mayo de 1920 se sublevó en contra del Presidente Carranza, sumándose a los parciales del Plan de Agua Prieta; alcanzó el grado de Coronel de las citadas Defensas y obtuvo la Jefatura de las mismas durante la administración del General Ignacio C. Enríquez. Renunció este cargo a fines de 1923 para lanzar su candidatura de Gobernador Constitucional del Estado.
Electo para este encargo tomó posesión el día 4 de octubre de 1924, debiendo ejercerlo en el cuatrienio que expiraba en igual fecha de 1928. Los actos más salientes de su gestión fueron la adquisición de la Quinta Gameros por cuenta del erario y la convirtió en Palacio de Justicia y Educación Pública; la iniciación de las obras del edificio del Instituto Científico y Literario; la cesión de la Exposición Minera Permanente a la Cámara Nacional de Comercio de Chihuahua, a fin de economizar el sueldo del empleado que la atendía; la destrucción de una parte del Archivo General de Gobierno, que se consideró como papel inútil, autorizada por su Srio. de Gobierno Don José Sáenz; la nivelación de la Hacienda Pública y el pago puntual de las quincenas a los empleados. Además acumuló en las arcas de la Tesorería la cantidad de $ 385,000.00, caso insólito en la historia del Estado. En cambio el sistema político viciado que ha imperado en el Estado, se inició durante su Gobierno, bajo la dirección intelectual de su Secretario General.
Estuvo al frente del Poder Ejecutivo hasta el 15 de abril de 1927. En las primeras horas de este día un grupo de enemigos de su gobierno encabezado por los señores Fernando Orozco E. Nicolás Pérez, Pablo Amaya y Atenógenes Mendoza, con el apoyo decidido de las autoridades militares, se dirigieron a la casa habitación del Gobernador Almeida con objeto de exigirle la renuncia de su cargo por medio de la violencia.
Este huyó por las azoteas y se refugió en la casa del Cónsul de Alemania y el gendarme de punto fue muerto en su puesto al pretender detener a los amotinados, quienes se introdujeron al interior de las habitaciones sin ningún respeto ni miramiento; pero no fué encontrado porque había salido en la forma anteriormente expresada.
Los Diputados enemigos de su administración, que formaban la minoría, se adueñaron de la situación con el apoyo de la fuerza armada; con la intervención de ésta reunieron a la mavoría de los Diputados que integraban el Congreso local en sesiones extraordinarias; votaron el desafuero del Gobernador Constitucional y nombraron Substituto a Don Manuel Mascareñas Jr.
En la noche del día siguiente, el Coronel Almeida, acompañado de sus hermanos Casimiro y Alberto y de Joaquín Valles, salió furtivamente en automóvil de la Ciudad de Chihuahua, tomando el camino de la región de Ojinaga. Iba el primero disfrazado con un “overol” manchado de aceite, gafas negras y el bigote rasurado; pero al llegar al Rancho de La Mula, Municipio de Ojinaga fueron detenidos por tres Guardias Fiscales llamados Teodoro Sánchez, José Gómez y Luis Altamirano, quienes tenían orden de la autoridad militar de aquel sector de desarmar a todos los caminantes que viajaran armados si no presentaban la autorización correspondiente para portar sus armas.
Como únicamente el Gobernador pudo acreditar su personalidad y los Fiscales no sabían que había sido depuesto, se manifestaron dispuestos a dejarlo pasar, no así a los demás, a quienes pretendían desarmar; pero éstos sacaron violentamente sus armas y se abrieron paso por medio de la fuerza. Al llegar los fugitivos a Alamo Chapo tomaron el camino de San Carlos y llegaron a Lajitas, en donde se encontraba otro grupo de Fiscales; pero éstos los dejaron pasar el río Bravo del Norte sin dificultades v hasta los auxiliaron para que lograran su objeto. Estos se llamaban Salvador Ramos y Joaquín Soto.
Desde entonces se encuentra radicado en la Capital de la República, dedicado a negocios ganaderos y madereros, sin que haya podido volver a figurar con éxito en la política.


