La llamada “Ley Zaldívar” no pasará. En primer lugar, porque está en contra de la Constitución, porque la prohibición reeleccionista no estuvo sujeta a reforma alguna, porque no podemos ser el país que se rige por artículos transitorios. Eso es fundamental, pero sobre todo porque la sociedad mexicana se va a levantar en contra del abuso del poder de Andrés Manuel López Obrador, su partido MORENA y los satélites que lo acompañan. 

Más temprano que tarde el famoso tigre va a despertar y con él surgirá una izquierda democrática que al ocupar su lugar jugará el papel fundamental que este país requiere, imperiosamente, de su presencia, no necesariamente en búsqueda del poder, sino de una sociedad democrática e igualitaria a la que se le atravesó el populismo dictatorial imperante. 

El artículo transitorio que “autoriza” la continuidad del presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar y de los miembros del Consejo de la Judicatura es, de entre todos los mensajes ominosos de la Cuatroté, el más delicado y peligroso, porque es el anuncio abierto al poder despótico, autocrático, autoritario, que hundiría al país en un régimen que los mexicanos no deseamos, es más, rechazamos. 

El silencio de Arturo Zaldívar es complicidad con el presidente. En el Poder Judicial de la Federación hay muchos hombres y mujeres valiosos, con talento, preparación de fondo y voluntad para convertir a este brazo del Estado en el ansiado poder que se transforme en el valladar para lograr los equilibrios que el país requiere con la certidumbre de la legalidad constitucional. 

México no es el país de un hombre, es una nación que requiere de un Estado con instituciones sólidas y con una democracia consolidada. Andrés Manuel López Obrador torció esa ruta y ya es tiempo de que lo entendamos para empezar a corregir el rumbo de manera tenaz y decidida.

Por lo pronto, si es necesario fundar un partido antireeleccionista, del tipo que alentó Francisco I. Madero, promulgar un nuevo Plan de San Luis y convocar a un cívico 20 de noviembre, que me apunten en la lista.