Columna

En la oscuridad se decide el Presupuesto de Chihuahua

En un acto protocolario, por no decir banal, se presentó por parte de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, el proyecto de Presupuesto de Egresos del Estado para el ejercicio fiscal de 2026. Va por 117 mil millones de pesos.

Como ahora hay que lucir, la ejecutiva local lo hizo personalmente, rodeada de los funcionarios del ramo y los diputados –ordinariamente ignorantes de estas cosas– que en unos días más lo votarán.

Son de esa decisiones fundamentales, ni más ni menos, referentes al uso del dinero público, temas que la sociedad y muy pocos contribuyentes se enteran, o mejor dicho, no se enteran de nada.

Es un tema que suele votarse en la ignorancia: prácticamente hoy se presenta y mañana se aprueba, por decirlo de alguna maneras sintética pero realistas.

No es, a final de cuentas, un presupuesto cualquiera; es el de un año preelectoral y hay necesidad de valorarlo a detalle. Pero eso es imposible dada la opacidad con que se toman estas decisiones; es decir, a espaldas de la ciudadanía y con una prensa dócil que todo lo oculta.

En lo fundamental nada ha cambiado en ese rubro. Dependemos totalmente del centralismo debido a la ley del colonialismo interno que deja en el gobierno federal las principales fuentes tributarias, mientras acá se dejan las migajas entregadas discrecionalmente. El federalismo fiscal no ha llegado, es retórica pura.

Pero eso sí, los diputados dando informe tras informe, pero para ver cómo brincan a otro cargo, o quedarse en el mismo.

Nada nuevo bajo el Sol.