Columna

Perú: se impone la razón

Producto de una pésima gestión de la política exterior durante el gobierno de López Obrador, México se ha tropezado con algunos países de América Latina, entre ellos Perú, que optó por romper relaciones, más por razones ideológicas que otra cosa.

En el recinto diplomático mexicano en Lima se refugió Betssy Betzabet Chávez Chino, expresidenta del Consejo de Ministros en el gobierno depuesto de Pedro Castillo, que defendió el entonces presidente de México, López Obrador, sin “interferir”, dijo él, en su política exterior. La consecuencia posterior fue, claro, la ruptura de las relaciones con ese país andino.

El hecho ha suscitado un debate sobre la magnitud del derecho de asilo en el que nuestro país ha mantenido una buena tradición… hasta entonces.

El actual presidente de Perú, José Jerí, ha radicalizado su postura y ha declarado que puede ingresar la policía a la sede mexicana, transgrediendo obviamente el derecho internacional, para detener a Betssy Chávez, potencial proceder que la presidenta Claudia Sheinbaum ha cuestionado desde México, al parecer con éxito, si tomamos en cuenta que el canciller peruano, Ernesto Álvarez, le ha enmendado la plana a su presidente negando tal posibilidad.

La postura mexicana es la correcta para el caso en mérito a la defensa del derecho de asilo, empero también debe dejar de hacer retórica con la política exterior y redirigir el aislacionismo lopezobradorista que nos puede reducir a tener relaciones con las dictaduras cubana, venezolana y la muy escandalosa que domina hoy a Nicaragua.