fiscal-urique-1jun2015

Luego de pasearse para la foto con tremenda pistolota por la zona serrana de Urique, golpeada por el narcotráfico, la inseguridad y la falta genuina de presencia policiaca, el fiscal del gobierno duartista, Jorge González Nicolás, ha regresado para continuar con su cada vez más asidua presencia mediática a decir más de lo mismo, aunque ahora su ocurrencia se ha volado la barda, como se dice en el beisbol que aparentemente tanto le gusta. El pretexto renovado del fiscal para no entrarle de frente al problema del narcotráfico reside en que los narcomenudistas, los vendedores de a poquito, dedican a esta ilícita actividad sólo un tiempo parcial dentro de sus actividades cotidianas. Como un hobby, pues, con el que de paso, mediante liebritas vespertinas, incrementan el salario que no alcanza en el trabajo honrado.

Pero uno no se explica las declaraciones de González Nicolás porque, por un lado da entender que no hay resultados a la hora de actuar contra los narcomenudistas de medio tiempo, y por otro afirma que mensualmente se detienen hasta 700 personas dedicadas a esa improductiva rama del comercio. Si nos atenemos a lo inverso de su lógica, las personas tienen que trabajar en actividades honradas para compensar la falta de ingresos de la venta de drogas, porque ésta es un hobby. Si, a decir del fiscal, se detiene ese número de vendedores de droga en pequeño cada mes, ¿qué porcentaje de la población chihuahuense está inmersa en el problema?, ¿o serán los mismos 700 cada vez?, ¿y si son reincidentes, por qué lo son?, ¿de dónde obtienen esas pequeñas dosis para venderlas incluso en sus centros de trabajo honesto?, ¿cuál es el perfil de los compradores?

Lo más obvio en cualquier investigación (al menos ya desde secundaria se les enseña a los alumnos métodos inductivos y deductivos) es que si se le sigue el rastro a 700 desocupados narcomenudistas, se puede llegar al vendedor mayor, y así sucesivamente.

Administrativamente, el tema se vuelve un nudo (o contradicción) si nos atenemos a las declaraciones del director de Gobernación estatal, Walter Villalobos, quien expresó que “hasta el momento el personal no ha detectado comercialización de droga, debido a que sus funciones son revisar que se cumplan aspectos como el horario y aforo”.

El problema para la sociedad es que, a final de cuentas, siempre se queda con el final de las declaraciones del fiscal del estado, como las que expresó sobre este tema hace unos días: “las estrategias se han centrado en abatir el delito, en el cual falta mucho trabajo por hacer”.