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	<title>Artículo &#8211; Jaime García Chávez</title>
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	<title>Artículo &#8211; Jaime García Chávez</title>
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		<title>Profesor Raúl Gómez Ramírez: vocación por la política</title>
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		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Nov 2026 14:14:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[“La distancia entre la vida vivida y la vida imaginada&#160; constituye una de las formas más hondas de la soledad”.&#160; —Fernando Sandoval Salinas Confieso que de un tiempo a esta parte me gusta leer biografías de pequeños y grandes seres humanos, con todo lo relativo que sean estos conceptos. Toda una vida que trasciende a la colectividad cercana, tiene espesor, y en la medida de lo posible se somete a la valoración de los historiadores y de otras ramas del saber humano. La obra de Fernando Sandoval Salinas,&#160; Profesor Raúl Gómez Ramírez. La voluntad de no rendirse, rescata para la memoria a un personaje de nuestra historia que vivió en tiempos de crisis y que no rehuyó el compromiso por su acendrada vocación por la política. Sandoval Salinas no es, de ninguna manera, un improvisado en la tarea. Se advierte que ha hurgado en la obra de grandes autores como Braudel, Broch y el mexicano Luis González y González, famoso por fundar aquí la microhistoria, que nos presenta como un ente vivo su terruño, San José de Gracia, una ventana desde el microcosmos para observar a toda una nación. Sin dogmatismos ni facciosidades académicas, reviste gran utilidad que los autores nos den a conocer sus orientaciones en torno a la historia, como ciencia o como disciplina. Así los entendemos mejor.&#160; En la historia no sólo están los grandes héroes, los que al final logran el bronce y el mármol, sino también esas personas discretas que con su acción, su sencillez, su capacidad de escuchar y su ejemplo, contribuyen a que las mejores causas de una sociedad vayan avanzando, al menos en la visión de los ideales que se sustentan. En este sentido, hablar del profesor Raúl Gómez Ramírez es adentrarse en un árbol genealógico cuyos raíces vienen desde el México colonial, la Independencia, la Reforma, la Intervención francesa, el porfiriato y la aurora que para muchos desheredados representó la Revolución mexicana de 1910 que, a decir de la época, tuvo en la Constitución de 1917 su más nítido programa en todos los órdenes de la vida del país. Dar testimonio de un personaje de esta talla, como lo hace el autor, es penetrar en el escenario del pueblo de Saucillo, de su gente, de su atmósfera, de los ríos Conchos y San Pedro, de una vida bucólica al centro sur del estado de Chihuahua, para comprender el origen de una voluntad de redención, que nació en un hogar humilde y ha trascendido hasta nuestros días y que formó parte de una familia que reivindicaba una mejor vida material y espiritual en el ámbito rural. Sus orígenes le dotaron de un sentido de justicia que no tenía bien delimitadas las vías para hacerla posible. La lucha por la tierra, a final de cuentas, lo que sería la orientación de una reforma agraria, no estuvo totalmente definida en la voluntad de los gobernantes. Chihuahua tenía una realidad distinta a la de Morelos, por ejemplo. La Constitución establecía muy claramente los mecanismos de la expropiación para el reparto agrario a través de la restitución y dotación de tierras y aguas para los campesinos. Pero esos preceptos constitucionales en el Chihuahua de los años veinte se expresaban de manera diferente en los tiempos de Álvaro Obregón y en los de Plutarco Elías Calles, o en los de Lázaro Cárdenas, quien optó por la vía ejidal, llevando justicia a lo que sería el ejido de Saucillo, coronando el anhelado triunfo del liderazgo del padre y la madre del joven Raúl. Esta familia fue prototípica en más de un sentido porque en ella se abrigaron profundos anhelos de superación que formaron profesionales en el ámbito de la educación, la medicina y otras actividades. De entre ellos destaca la figura de Pablo Gómez Ramírez, maestro y médico que murió en el intento de tomar el cuartel de Madera en 1965 al lado de un puñado de hombres capitaneados por Arturo Gámiz García. Recomiendo la lectura de este libro porque recrea, precisamente, el contexto íntimo de esta familia y su trascendencia en la vida política y social de esa etapa histórica del país, integrando el paisaje natural donde se desarrolló. De ahí que estén presentes, también como personajes, el murmullo de los ríos y acequias, el polvo de los caminos, los cielos azules y abiertos, y la vegetación del desierto compartida con la exuberancia que poblaba la ribera de los ríos. La lucha por la tierra a partir del cardenismo y de la proclamación de la educación socialista no se entienden sin el papel que jugó el Estado a través de las Normales rurales y de sus maestros y maestras, quienes se convirtieron en actores y líderes del reclamo agrario. Es el caso de Arturo Gámiz, según la visión certera que el politólogo Arnaldo Córdova expuso con brillantez en Cuadernos Políticos (1), la gran revista mexicana de editorial Era, y por extensión, a mi modo de ver, Raúl Gómez Ramírez. Esto es parte de la lucha campesina en Chihuahua que culminó una fase a finales de septiembre de 1963 con momentos conmovedores que el autor del libro describe con hondura y elegancia. Otros han examinado los contrastes entre esa vía ejidal y la que se experimentó con la construcción de una obra hidráulica tan importante en Chihuahua como el sistema de riego 05 y la fundación de Delicias con una economía agrícola, capitalista y vinculada al mercado mundial en la posguerra. Hasta ese momento la represión hizo víctima al profesor Gómez de un destierro laboral a Ojinaga, Chihuahua, a donde finalmente se trasladó y lugar donde recibió la noticia del Asalto al cuartel de Madera y del deceso de su querido hermano Pablo con el que había corrido en paralelo en la familia y sus mayores por las causas sociales asociadas al agrarismo. Conviene señalar que el profesor Raúl Gómez Ramírez, a lo largo de su vida, fue teniendo un desempeño político que fue más allá de las luchas agrarias. Como maestro, en los lugares donde trabajaba, se integraba a las comunidades, asistiendo a la población en los más diversos aspectos, siempre con bonhomía y solidaridad. Eso está vivo en el recuerdo de quienes lo conocimos.&#160; Pero hay una faceta que el libro narra y que es de una riqueza fundamental. Cierto que el origen estuvo en la tierras ribereñas del Conchos en Saucillo, pero las puertas que se abrieron al profesor Gómez, a partir de su estancia como alumno en la Normal de Salaices, víctima a su tiempo de la represión de Gustavo Díaz Ordaz, lo llevaron a una visión política mucho más amplia e integral. Y así lo vemos como fundador del Partido Popular de Vicente Lombardo Toledano en 1948, y un año después de la UGOCM, lo que lo ubicó durante mucho tiempo en una izquierda de anhelos socialistas alimentados por la existencia de la URSS y su campo de hegemonía. Pero se trataba de un partido que hacía política en un país muy complejo, porque había desarrollado una revolución social que siempre fue difícil caracterizar, de tal manera que el PP tenía un pie adentro del Estado mexicano y otro afuera en las luchas agrarias y obreras, aparte de que no fue el único partido de izquierda existente en el país. Lo que está claro es que Raúl Gómez nunca optó por ingresar al Partido Comunista, de corte marcadamente estalinista, como seguramente no tuvo tampoco militancia en el henriquismo, que hizo crisis precisamente en la región donde operaba la familia Gómez Ramírez con actividades agrarias y políticas. En efecto, en esa zona de Delicias, un pequeño grupo armado se rebeló e intentó tomar, el 14 de enero de 1954, el cuartel militar, luego de la ola de inconformidades con el gobierno federal y con el PRI, por la elección de Adolfo Ruiz Cortines en 1952, y el descarte del general Miguel Henríquez Guzmán y su Federación de Partidos del Pueblo, con el que pretendió la Presidencia de la república en ese año y alcanzó 579 mil 745 votos, un 15.87% del total.&#160; En ese intento murieron Emiliano Laing, exalcalde de Delicias, y Rosendo Pérez, quien fuera candidato al mismo cargo. Siendo diferente este levantamiento al de 1965 en Madera, tiene para el balance de la familia Gómez Ramírez que fue en su región, a pocos kilómetros de Saucillo y con ciertas similitudes, porque la familia priista en el poder transgredía los apartados sociales y políticos de la Constitución de 1917. De su estancia en el PP, que después se asumió socialista, viene la apuesta del profesor Raúl Gomez por las vías políticas para cambiar al país y sus inocultables simpatías por la participación electoral como una palanca para obtener las metas de una nueva visión social para México con sentido nacional y antiimperialista. A su tiempo, el profesor Raúl Gómez se divorció del ya PPS, por su actitud servil al gobierno, más aún cuando apoyó a Díaz Ordaz para su elección y luego en 1968.&#160; Después se reencontró con las vertientes que representaron las unificaciones de la izquierda mexicana bajo las banderas del Partido Socialista Unificado de México (PSUM), posteriormente del Partido Mexicano Socialista (PMS) y, a la postre, del cardenismo, que encarnó en el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Fue fundador de partidos, dedicó gran parte de su vida activa al ámbito político y, a mi juicio, reivindicó las sendas no violentas para transformar al país.&#160; Perteneció, de inicio, al Comité de Defensa Popular, que se fundó a iniciativa de la sociedad de alumnos de la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Fue maestro en la Escuela Preparatoria de la misma universidad a la hora del golpe exterminatorio en contra de la misma. Y como miembro de la comisión mixta de alumnos y maestros, él y yo firmamos las relaciones de estudio que ninguna autoridad reconoció como válidas, salvo las instituciones educativas del Ejército. Para mí, su compañía cotidiana en el PRD fue vital. Su apoyo a mi candidatura a gobernador en 1992 fue esencial, como invaluable su acucioso trabajo a la hora de vertebrar la primera iniciativa popular de naturaleza política que se ha propuesto en la república en materia de anticorrupción. En lo personal, me dispensaron a mí y a Irma Campos Madrigal su cariño imperecedero, incluido el de la infaltable doña Cuca, su mujer, a quien le pedía café con cinco cucharadas de azúcar y la indicación de que no la mezclara. Estos pasajes biográficos pueden descubrirse, de muy diversas maneras, en el libro que recomiendo para su lectura.&#160; El título de esta obra nos habla de una voluntad de no rendirse en Raúl Gómez Ramírez. Se puede entender, también, como el optimismo de la voluntad sin el cual, como en este caso, cualquier empresa política se torna inalcanzable. Hay riesgos y hay que correrlos. Tanto esta voluntad como este optimismo suelen generarse de manera espontánea en los que se adentran en las luchas políticas de alta peligrosidad, como asumirse revolucionario en un país como México, antes, en aquel tiempo, y aun ahora. No es que a esa enseñanza se llegue de los libros a la acción, pero los libros lo han dicho de manera clara cuando se trata de definir la vocación política, y en este contexto, el profesor Raúl Gómez es un claro ejemplo de un hombre que supo decir, en términos weberianos, “sin embargo”, y&#160; siempre caminó hacia adelante. Es de los seres humanos imprescindibles. Y en esto no hay un metro que ponga a unos en las alturas y a otros en escalas menores, aunque siempre la distancia más honda de la soledad no deja de hacerse presente a la hora de los balances, como el que seguramente hizo el profesor Gómez, y ahora, el autor con la celebración de este libro. O como lo dijo el marxista Gueorgui Plejánov, “no son sólo los ‘iniciadores’, los ‘grandes’ hombres, los que tiene abierto ante sí un ancho campo de acción, sino todos los que tienen ojos para ver, oídos para oír y corazón...]]></description>
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<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“<em>La distancia entre la vida vivida y la vida imaginada&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>constituye una de las formas más hondas de la soledad</em>”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Fernando Sandoval Salinas</p>
</blockquote>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="wp-block-paragraph">Confieso que de un tiempo a esta parte me gusta leer biografías de pequeños y grandes seres humanos, con todo lo relativo que sean estos conceptos. Toda una vida que trasciende a la colectividad cercana, tiene espesor, y en la medida de lo posible se somete a la valoración de los historiadores y de otras ramas del saber humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra de Fernando Sandoval Salinas,&nbsp; <em>Profesor Raúl Gómez Ramírez. La voluntad de no rendirse</em>, rescata para la memoria a un personaje de nuestra historia que vivió en tiempos de crisis y que no rehuyó el compromiso por su acendrada vocación por la política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sandoval Salinas no es, de ninguna manera, un improvisado en la tarea. Se advierte que ha hurgado en la obra de grandes autores como Braudel, Broch y el mexicano Luis González y González, famoso por fundar aquí la microhistoria, que nos presenta como un ente vivo su terruño, San José de Gracia, una ventana desde el microcosmos para observar a toda una nación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin dogmatismos ni facciosidades académicas, reviste gran utilidad que los autores nos den a conocer sus orientaciones en torno a la historia, como ciencia o como disciplina. Así los entendemos mejor.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la historia no sólo están los grandes héroes, los que al final logran el bronce y el mármol, sino también esas personas discretas que con su acción, su sencillez, su capacidad de escuchar y su ejemplo, contribuyen a que las mejores causas de una sociedad vayan avanzando, al menos en la visión de los ideales que se sustentan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, hablar del profesor Raúl Gómez Ramírez es adentrarse en un árbol genealógico cuyos raíces vienen desde el México colonial, la Independencia, la Reforma, la Intervención francesa, el porfiriato y la aurora que para muchos desheredados representó la Revolución mexicana de 1910 que, a decir de la época, tuvo en la Constitución de 1917 su más nítido programa en todos los órdenes de la vida del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dar testimonio de un personaje de esta talla, como lo hace el autor, es penetrar en el escenario del pueblo de Saucillo, de su gente, de su atmósfera, de los ríos Conchos y San Pedro, de una vida bucólica al centro sur del estado de Chihuahua, para comprender el origen de una voluntad de redención, que nació en un hogar humilde y ha trascendido hasta nuestros días y que formó parte de una familia que reivindicaba una mejor vida material y espiritual en el ámbito rural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus orígenes le dotaron de un sentido de justicia que no tenía bien delimitadas las vías para hacerla posible. La lucha por la tierra, a final de cuentas, lo que sería la orientación de una reforma agraria, no estuvo totalmente definida en la voluntad de los gobernantes. Chihuahua tenía una realidad distinta a la de Morelos, por ejemplo. La Constitución establecía muy claramente los mecanismos de la expropiación para el reparto agrario a través de la restitución y dotación de tierras y aguas para los campesinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esos preceptos constitucionales en el Chihuahua de los años veinte se expresaban de manera diferente en los tiempos de Álvaro Obregón y en los de Plutarco Elías Calles, o en los de Lázaro Cárdenas, quien optó por la vía ejidal, llevando justicia a lo que sería el ejido de Saucillo, coronando el anhelado triunfo del liderazgo del padre y la madre del joven Raúl.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta familia fue prototípica en más de un sentido porque en ella se abrigaron profundos anhelos de superación que formaron profesionales en el ámbito de la educación, la medicina y otras actividades. De entre ellos destaca la figura de Pablo Gómez Ramírez, maestro y médico que murió en el intento de tomar el cuartel de Madera en 1965 al lado de un puñado de hombres capitaneados por Arturo Gámiz García.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recomiendo la lectura de este libro porque recrea, precisamente, el contexto íntimo de esta familia y su trascendencia en la vida política y social de esa etapa histórica del país, integrando el paisaje natural donde se desarrolló. De ahí que estén presentes, también como personajes, el murmullo de los ríos y acequias, el polvo de los caminos, los cielos azules y abiertos, y la vegetación del desierto compartida con la exuberancia que poblaba la ribera de los ríos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lucha por la tierra a partir del cardenismo y de la proclamación de la educación socialista no se entienden sin el papel que jugó el Estado a través de las Normales rurales y de sus maestros y maestras, quienes se convirtieron en actores y líderes del reclamo agrario. Es el caso de Arturo Gámiz, según la visión certera que el politólogo Arnaldo Córdova expuso con brillantez en <em>Cuadernos Políticos (1)</em>, la gran revista mexicana de editorial Era, y por extensión, a mi modo de ver, Raúl Gómez Ramírez. Esto es parte de la lucha campesina en Chihuahua que culminó una fase a finales de septiembre de 1963 con momentos conmovedores que el autor del libro describe con hondura y elegancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otros han examinado los contrastes entre esa vía ejidal y la que se experimentó con la construcción de una obra hidráulica tan importante en Chihuahua como el sistema de riego 05 y la fundación de Delicias con una economía agrícola, capitalista y vinculada al mercado mundial en la posguerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ese momento la represión hizo víctima al profesor Gómez de un destierro laboral a Ojinaga, Chihuahua, a donde finalmente se trasladó y lugar donde recibió la noticia del Asalto al cuartel de Madera y del deceso de su querido hermano Pablo con el que había corrido en paralelo en la familia y sus mayores por las causas sociales asociadas al agrarismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene señalar que el profesor Raúl Gómez Ramírez, a lo largo de su vida, fue teniendo un desempeño político que fue más allá de las luchas agrarias. Como maestro, en los lugares donde trabajaba, se integraba a las comunidades, asistiendo a la población en los más diversos aspectos, siempre con bonhomía y solidaridad. Eso está vivo en el recuerdo de quienes lo conocimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026.webp"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026-1024x768.webp" alt="" class="wp-image-19136" srcset="https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026-1024x768.webp 1024w, https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026-300x225.webp 300w, https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026-768x576.webp 768w, https://jaimegarciachavez.mx/wp-content/uploads/2026/11/profe-gomez-2-8nov2026.webp 1040w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption">Durante la presentación del libro.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay una faceta que el libro narra y que es de una riqueza fundamental. Cierto que el origen estuvo en la tierras ribereñas del Conchos en Saucillo, pero las puertas que se abrieron al profesor Gómez, a partir de su estancia como alumno en la Normal de Salaices, víctima a su tiempo de la represión de Gustavo Díaz Ordaz, lo llevaron a una visión política mucho más amplia e integral. Y así lo vemos como fundador del Partido Popular de Vicente Lombardo Toledano en 1948, y un año después de la UGOCM, lo que lo ubicó durante mucho tiempo en una izquierda de anhelos socialistas alimentados por la existencia de la URSS y su campo de hegemonía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero se trataba de un partido que hacía política en un país muy complejo, porque había desarrollado una revolución social que siempre fue difícil caracterizar, de tal manera que el PP tenía un pie adentro del Estado mexicano y otro afuera en las luchas agrarias y obreras, aparte de que no fue el único partido de izquierda existente en el país. Lo que está claro es que Raúl Gómez nunca optó por ingresar al Partido Comunista, de corte marcadamente estalinista, como seguramente no tuvo tampoco militancia en el henriquismo, que hizo crisis precisamente en la región donde operaba la familia Gómez Ramírez con actividades agrarias y políticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, en esa zona de Delicias, un pequeño grupo armado se rebeló e intentó tomar, el 14 de enero de 1954, el cuartel militar, luego de la ola de inconformidades con el gobierno federal y con el PRI, por la elección de Adolfo Ruiz Cortines en 1952, y el descarte del general Miguel Henríquez Guzmán y su Federación de Partidos del Pueblo, con el que pretendió la Presidencia de la república en ese año y alcanzó 579 mil 745 votos, un 15.87% del total.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese intento murieron Emiliano Laing, exalcalde de Delicias, y Rosendo Pérez, quien fuera candidato al mismo cargo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siendo diferente este levantamiento al de 1965 en Madera, tiene para el balance de la familia Gómez Ramírez que fue en su región, a pocos kilómetros de Saucillo y con ciertas similitudes, porque la familia priista en el poder transgredía los apartados sociales y políticos de la Constitución de 1917.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De su estancia en el PP, que después se asumió socialista, viene la apuesta del profesor Raúl Gomez por las vías políticas para cambiar al país y sus inocultables simpatías por la participación electoral como una palanca para obtener las metas de una nueva visión social para México con sentido nacional y antiimperialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A su tiempo, el profesor Raúl Gómez se divorció del ya PPS, por su actitud servil al gobierno, más aún cuando apoyó a Díaz Ordaz para su elección y luego en 1968.&nbsp; Después se reencontró con las vertientes que representaron las unificaciones de la izquierda mexicana bajo las banderas del Partido Socialista Unificado de México (PSUM), posteriormente del Partido Mexicano Socialista (PMS) y, a la postre, del cardenismo, que encarnó en el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Fue fundador de partidos, dedicó gran parte de su vida activa al ámbito político y, a mi juicio, reivindicó las sendas no violentas para transformar al país.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perteneció, de inicio, al Comité de Defensa Popular, que se fundó a iniciativa de la sociedad de alumnos de la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Fue maestro en la Escuela Preparatoria de la misma universidad a la hora del golpe exterminatorio en contra de la misma. Y como miembro de la comisión mixta de alumnos y maestros, él y yo firmamos las relaciones de estudio que ninguna autoridad reconoció como válidas, salvo las instituciones educativas del Ejército.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para mí, su compañía cotidiana en el PRD fue vital. Su apoyo a mi candidatura a gobernador en 1992 fue esencial, como invaluable su acucioso trabajo a la hora de vertebrar la primera iniciativa popular de naturaleza política que se ha propuesto en la república en materia de anticorrupción. En lo personal, me dispensaron a mí y a Irma Campos Madrigal su cariño imperecedero, incluido el de la infaltable doña Cuca, su mujer, a quien le pedía café con cinco cucharadas de azúcar y la indicación de que no la mezclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos pasajes biográficos pueden descubrirse, de muy diversas maneras, en el libro que recomiendo para su lectura.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El título de esta obra nos habla de una voluntad de no rendirse en Raúl Gómez Ramírez. Se puede entender, también, como el optimismo de la voluntad sin el cual, como en este caso, cualquier empresa política se torna inalcanzable. Hay riesgos y hay que correrlos. Tanto esta voluntad como este optimismo suelen generarse de manera espontánea en los que se adentran en las luchas políticas de alta peligrosidad, como asumirse revolucionario en un país como México, antes, en aquel tiempo, y aun ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es que a esa enseñanza se llegue de los libros a la acción, pero los libros lo han dicho de manera clara cuando se trata de definir la vocación política, y en este contexto, el profesor Raúl Gómez es un claro ejemplo de un hombre que supo decir, en términos weberianos, “sin embargo”, y&nbsp; siempre caminó hacia adelante. Es de los seres humanos imprescindibles. Y en esto no hay un metro que ponga a unos en las alturas y a otros en escalas menores, aunque siempre la distancia más honda de la soledad no deja de hacerse presente a la hora de los balances, como el que seguramente hizo el profesor Gómez, y ahora, el autor con la celebración de este libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">O como lo dijo el marxista Gueorgui Plejánov, “no son sólo los ‘iniciadores’, los ‘grandes’ hombres, los que tiene abierto ante sí un ancho campo de acción, sino todos los que tienen ojos para ver, oídos para oír y corazón para amar a su prójimo. El concepto de <em>grandes</em> es relativo. En sentido moral, es grande todo aquel que, como dice la expresión evangélica, ‘sacrifica su vida por el prójimo’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es la historia de Raúl Gómez Ramírez.</p>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph">__________________</p>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph">SANDOVAL Salinas, Fernando. <em>Profesor Raúl Gómez Ramírez. La voluntad de no rendirse</em>. Editorial Movimiento de Expansión Literaria. 2026. Chihuahua, México.</p>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph">1. “La política del Estado y la política de la izquierda mexicana, confluyeron hacia un mismo designio: cumplir con las tareas que se había fijado la Revolución y, entre estas, con tres fundamentales que eran la consolidación del régimen revolucionario, la realización de la reforma agraria y la nacionalización de los recursos naturales en manos del capitalismo externo (…). Nombre como los de Arturo Gámiz, Genero Vázquez y Lucio Cabañas, resumen y sintetizan la continuación de esa tradición de lucha, y hoy como ayer los jóvenes estudiantes de las Normales rurales, reunidos en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, siguen siendo una promesa para el futuro de nuestro país (Edición número 2, diciembre 1977. Pp. 89,92)</p>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph">Nota: Video completo de la presentación del libro <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dt9MK6Zt4xw">AQUÍ</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuando Cuauhtémoc Cárdenas caminó al lado de Chihuahua</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/cuando-cuauhtemoc-cardenas-camino-al-lado-de-chihuahua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Nov 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[En aquel tiempo, como se dice en las retóricas evangélicas, ser candidato era emprender una tarea heroica con una desembocadura inevitable: la derrota. Bajo esa divisa, los primeros candidatos que tuvo el PRD, iniciando la década de los noventa del siglo pasado, estaban destinados a jugar centralmente un papel testimonial, pero a la vez necesario, porque anunciaba la posibilidad de un cambio transicional a la democracia. En esa circunstancia fui candidato a gobernador en 1992 por el Partido de la Revolución Democrática, el Popular Socialista y una organización civil llamada Convergencia Democrática, aunque la herramienta fundamental estaba en el nuevo partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo, Arnoldo Martínez Verdugo, entre muchos otros. Puedo dar testimonio de que a partir de 1972, y teniendo como escenario la gran insurgencia popular que sobrevino al triple asalto bancario del 15 de enero de ese año, pensé que participar en las elecciones era el camino menos doloroso para buscar un cambio y desafiar a un régimen autoritario. La tarea se veía muy grande e inalcanzable. Creíamos que el monolitismo del régimen priista jamás se quebraría desde adentro, y por tanto buscar una senda electoral se denostaba porque se le ligaba a un reformismo ajeno a toda transformación revolucionaria.&#160; Quienes estábamos en la dirección de ese movimiento popular nos escindimos y no supimos generar una alternativa. Los que estaban en la lucha en las colonias populares hicieron del abstencionismo electoral una especie de ideología para sustentar las vías insurreccionales. Quienes ya no compartíamos esa visión nos conformamos con practicar un abstencionismo electoral activo, llamando a no votar, paradójicamente.&#160; Así transcurrieron, para el grupo en el que yo actuaba, poco más de diez años, hasta que en 1985 se terminó de disolver el colectivo que se integraba en El Martillo.&#160; Tuvimos la posibilidad de incorporarnos a otras expresiones nacionales, pero no lo hicimos. En contra de esta forma de pensar y actuar, los partidos de izquierda empezaron un proceso de modificaciones, ya en la vía de asumir la cuestión electoral en todos los niveles como una decantada ruta que había que transitar para deshacernos del viejo dominio hegemónico del PRI. Sin embargo, permanecimos ajenos a esos procesos, y 1988 nos encontró frente a una realidad inequívoca: el régimen se había fisurado estructuralmente y la llegada de Carlos Salinas a la Presidencia se sustentó en un fraude descomunal que privó a Cuauhtémoc Cárdenas de su evidente triunfo electoral. Se funda el PRD en 1989 y buscamos la militancia en él, aunque fue acompasada, y buena parte de la generación a la que pertenezco se fue sumando a la visión de ese partido. En 1992, sin ser militante, asumí la candidatura a gobernador del estado. Dos cosas son de resaltar: la visión política de Antonio Becerra Gaytán de aperturar el partido a otras expresiones, y que, finalmente, empezamos a practicar la vía electoral. A principios de 1992 convoqué a una reunión a Víctor Orozco, Jesús Vargas y Víctor Quintana para sugerirles que de entre los cuatro estaba el futuro abanderado de la izquierda opositora, particularmente la sumatoria al proyecto del cardenismo que se fundía en el PRD. A la postre los demás declinaron, con razones válidas, y me apuntaron para la tarea a la que, abiertamente, aspiraba. Eran otros tiempos y otros estilos. Estábamos conscientes de que la incorporación a estas batallas, que eran novedosas para nosotros, estaban muy lejos de un utilitarismo, ya que los partidos ni siquiera tenían prerrogativas de financiamiento público y había que trabajar con las uñas; eran los tiempos de dar sin esperar nada a cambio. El ahora extinto PRD tuvo en mi persona a su primer candidato a gobernador del estado, e hicimos, apoyados en un enriquecido grupo, una labor ingente recorriendo 44 municipios, innovando el discurso y la propaganda.&#160; En el ámbito de las ideas no me queda duda de que brillaron las del PRD frente a un PRI engreído que se consideraba triunfador de antemano, y un Partido Acción Nacional para el que soplaban vientos favorables con el salinismo reinante y hambriento de legitimidad. &#160;El discurso de Francisco Barrio ya no tenía la beligerancia de 1983 ni de 1986. En los medios políticos se empezó a hablar de la “concertacesión”, pero la propuesta perredista no retiró ninguna de sus caracterizaciones que justificaban derrotar al PRI en el estado de Chihuahua, y contribuimos a ese primer triunfo, aunque los frutos aparentemente no eran para nosotros.&#160; Después supimos que podíamos participar decisivamente en una reforma constitucional, en nuevas formas de incidir a través de la democracia directa y abatir la ancestral corrupción, moderada en aquellos tiempos si la comparamos con la que hoy existe. Pero nos quedamos con un patrimonio. Ya teníamos un partido democrático, emergente, con propuestas, y ejerciendo derechos constitucionales que antes nos estaban vedados. Casi nos tardamos veinte años en comprenderlo.&#160; El PRD se sintetizó en la vieja escuela comunista, en múltiples integrantes que venían del movimiento armado y habían dado un viraje de 180 grados para pasar a la vida cívica, con la dura lección de la Guerra Sucia, y finalmente en toda la rica herencia del movimiento estudiantil que llegó hasta 1974; todos ellos estaban presentes. La campaña de 1992 fue distinta a las que el PRD realizó ese año en Durango, Zacatecas, Michoacán, Oaxaca y Veracruz. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas lo reconoció así en Holanda durante una gira que realizó por Europa exponiendo la situación de México. Varios ejes sustentaron esta campaña: exigir que el PRI dejara de usurpar los colores nacionales, que el PAN dejara de bregar en contra del Estado laico, el debate necesario y público entre los candidatos, y particularmente todo lo que tenía que ver entre la separación de negocios públicos y privados, vieja divisa de la lucha contra la corrupción política. Había propuestas excelentes, pero a final de cuentas la plaza le pertenecía al PAN. Con él estaba la vieja oligarquía, la jerarquía de la Iglesia católica, y toda una tradición de lucha y experiencias electorales de las que carecía una izquierda que se mantuvo autoritariamente en la ilegalidad por varias décadas. Estructuralmente llevábamos una desventaja. Antes de 1988, el quiebre regional del régimen en el estado de Chihuahua se había dado en favor del PAN, como después lo vimos con las ventajas que tuvo la corriente democrática del PRI, que pasó a integrar el Frente Democrático Nacional para constituir, finalmente, lo que fue el PRD, destruido no solamente por las tribus que lo devoraron, sino por el mismísimo Andrés Manuel López Obrador, que optó por un partido personalista y carismático. Por mi parte, todo el planteamiento para esa elección está recogido en dos documentos. El primero es un discurso ante la convención electoral del PRD de marzo de 1992 y, de manera más acabada, en la conferencia que dicté, un mes después, siendo candidato en campaña, en el Center for Interamerican and Border Studies de la Universidad de Texas en el El Paso. De este último entresaco varios conceptos, como la nueva constitucionalidad que diera satisfacción al reclamo democrático, sustentado en el sufragio efectivo; la liquidación del presidencialismo con una descentralización federativa real; la eliminación de los partidos de Estado y el corporativismo; la reivindicación no nada más retórica de la soberanía; la creación del estado 32, o de lo hoy es la Ciudad de México; el reconocimiento pleno y sustantivo de la equidad para las mujeres; y la reforma política del Estado, todo esto dese luego recogiendo, propiamente, la propuesta concreta para Chihuahua en sus diversos rubros. Y hubo una divisa más: dejar los mitos unificadores de lado, lo que ahora es el opio de la historia de la Cuatroté, para dar paso a una república de ciudadanos.&#160; Viejos tiempos, sí, no tengo duda, pero mejores a los actuales donde prima la búsqueda del poder por el poder mismo y los grandes dividendos económicos que otorga el arribar a un cargo público, sin importar el apego a una brizna de derecho y ética política. Todo esto lo hicimos con el apoyo de un líder incluyente, tolerante y respetuoso. Ese líder fue Cuauhtémoc Cárdenas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En aquel tiempo, como se dice en las retóricas evangélicas, ser candidato era emprender una tarea heroica con una desembocadura inevitable: la derrota. Bajo esa divisa, los primeros candidatos que tuvo el PRD, iniciando la década de los noventa del siglo pasado, estaban destinados a jugar centralmente un papel testimonial, pero a la vez necesario, porque anunciaba la posibilidad de un cambio transicional a la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa circunstancia fui candidato a gobernador en 1992 por el Partido de la Revolución Democrática, el Popular Socialista y una organización civil llamada Convergencia Democrática, aunque la herramienta fundamental estaba en el nuevo partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo, Arnoldo Martínez Verdugo, entre muchos otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puedo dar testimonio de que a partir de 1972, y teniendo como escenario la gran insurgencia popular que sobrevino al triple asalto bancario del 15 de enero de ese año, pensé que participar en las elecciones era el camino menos doloroso para buscar un cambio y desafiar a un régimen autoritario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tarea se veía muy grande e inalcanzable. Creíamos que el monolitismo del régimen priista jamás se quebraría desde adentro, y por tanto buscar una senda electoral se denostaba porque se le ligaba a un reformismo ajeno a toda transformación revolucionaria.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes estábamos en la dirección de ese movimiento popular nos escindimos y no supimos generar una alternativa. Los que estaban en la lucha en las colonias populares hicieron del abstencionismo electoral una especie de ideología para sustentar las vías insurreccionales. Quienes ya no compartíamos esa visión nos conformamos con practicar un abstencionismo electoral activo, llamando a no votar, paradójicamente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así transcurrieron, para el grupo en el que yo actuaba, poco más de diez años, hasta que en 1985 se terminó de disolver el colectivo que se integraba en El Martillo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tuvimos la posibilidad de incorporarnos a otras expresiones nacionales, pero no lo hicimos. En contra de esta forma de pensar y actuar, los partidos de izquierda empezaron un proceso de modificaciones, ya en la vía de asumir la cuestión electoral en todos los niveles como una decantada ruta que había que transitar para deshacernos del viejo dominio hegemónico del PRI.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, permanecimos ajenos a esos procesos, y 1988 nos encontró frente a una realidad inequívoca: el régimen se había fisurado estructuralmente y la llegada de Carlos Salinas a la Presidencia se sustentó en un fraude descomunal que privó a Cuauhtémoc Cárdenas de su evidente triunfo electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se funda el PRD en 1989 y buscamos la militancia en él, aunque fue acompasada, y buena parte de la generación a la que pertenezco se fue sumando a la visión de ese partido. En 1992, sin ser militante, asumí la candidatura a gobernador del estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos cosas son de resaltar: la visión política de Antonio Becerra Gaytán de aperturar el partido a otras expresiones, y que, finalmente, empezamos a practicar la vía electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios de 1992 convoqué a una reunión a Víctor Orozco, Jesús Vargas y Víctor Quintana para sugerirles que de entre los cuatro estaba el futuro abanderado de la izquierda opositora, particularmente la sumatoria al proyecto del cardenismo que se fundía en el PRD. A la postre los demás declinaron, con razones válidas, y me apuntaron para la tarea a la que, abiertamente, aspiraba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eran otros tiempos y otros estilos. Estábamos conscientes de que la incorporación a estas batallas, que eran novedosas para nosotros, estaban muy lejos de un utilitarismo, ya que los partidos ni siquiera tenían prerrogativas de financiamiento público y había que trabajar con las uñas; eran los tiempos de dar sin esperar nada a cambio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ahora extinto PRD tuvo en mi persona a su primer candidato a gobernador del estado, e hicimos, apoyados en un enriquecido grupo, una labor ingente recorriendo 44 municipios, innovando el discurso y la propaganda.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el ámbito de las ideas no me queda duda de que brillaron las del PRD frente a un PRI engreído que se consideraba triunfador de antemano, y un Partido Acción Nacional para el que soplaban vientos favorables con el salinismo reinante y hambriento de legitimidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;El discurso de Francisco Barrio ya no tenía la beligerancia de 1983 ni de 1986. En los medios políticos se empezó a hablar de la “concertacesión”, pero la propuesta perredista no retiró ninguna de sus caracterizaciones que justificaban derrotar al PRI en el estado de Chihuahua, y contribuimos a ese primer triunfo, aunque los frutos aparentemente no eran para nosotros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después supimos que podíamos participar decisivamente en una reforma constitucional, en nuevas formas de incidir a través de la democracia directa y abatir la ancestral corrupción, moderada en aquellos tiempos si la comparamos con la que hoy existe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero nos quedamos con un patrimonio. Ya teníamos un partido democrático, emergente, con propuestas, y ejerciendo derechos constitucionales que antes nos estaban vedados. Casi nos tardamos veinte años en comprenderlo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El PRD se sintetizó en la vieja escuela comunista, en múltiples integrantes que venían del movimiento armado y habían dado un viraje de 180 grados para pasar a la vida cívica, con la dura lección de la Guerra Sucia, y finalmente en toda la rica herencia del movimiento estudiantil que llegó hasta 1974; todos ellos estaban presentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La campaña de 1992 fue distinta a las que el PRD realizó ese año en Durango, Zacatecas, Michoacán, Oaxaca y Veracruz. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas lo reconoció así en Holanda durante una gira que realizó por Europa exponiendo la situación de México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Varios ejes sustentaron esta campaña: exigir que el PRI dejara de usurpar los colores nacionales, que el PAN dejara de bregar en contra del Estado laico, el debate necesario y público entre los candidatos, y particularmente todo lo que tenía que ver entre la separación de negocios públicos y privados, vieja divisa de la lucha contra la corrupción política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Había propuestas excelentes, pero a final de cuentas la plaza le pertenecía al PAN. Con él estaba la vieja oligarquía, la jerarquía de la Iglesia católica, y toda una tradición de lucha y experiencias electorales de las que carecía una izquierda que se mantuvo autoritariamente en la ilegalidad por varias décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estructuralmente llevábamos una desventaja. Antes de 1988, el quiebre regional del régimen en el estado de Chihuahua se había dado en favor del PAN, como después lo vimos con las ventajas que tuvo la corriente democrática del PRI, que pasó a integrar el Frente Democrático Nacional para constituir, finalmente, lo que fue el PRD, destruido no solamente por las tribus que lo devoraron, sino por el mismísimo Andrés Manuel López Obrador, que optó por un partido personalista y carismático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por mi parte, todo el planteamiento para esa elección está recogido en dos documentos. El primero es un discurso ante la convención electoral del PRD de marzo de 1992 y, de manera más acabada, en la conferencia que dicté, un mes después, siendo candidato en campaña, en el Center for Interamerican and Border Studies de la Universidad de Texas en el El Paso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De este último entresaco varios conceptos, como la nueva constitucionalidad que diera satisfacción al reclamo democrático, sustentado en el sufragio efectivo; la liquidación del presidencialismo con una descentralización federativa real; la eliminación de los partidos de Estado y el corporativismo; la reivindicación no nada más retórica de la soberanía; la creación del estado 32, o de lo hoy es la Ciudad de México; el reconocimiento pleno y sustantivo de la equidad para las mujeres; y la reforma política del Estado, todo esto dese luego recogiendo, propiamente, la propuesta concreta para Chihuahua en sus diversos rubros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hubo una divisa más: dejar los mitos unificadores de lado, lo que ahora es el opio de la historia de la Cuatroté, para dar paso a una república de ciudadanos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Viejos tiempos, sí, no tengo duda, pero mejores a los actuales donde prima la búsqueda del poder por el poder mismo y los grandes dividendos económicos que otorga el arribar a un cargo público, sin importar el apego a una brizna de derecho y ética política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto lo hicimos con el apoyo de un líder incluyente, tolerante y respetuoso. Ese líder fue Cuauhtémoc Cárdenas.</p>
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		<title>El filósofo Federico Ferro Gay en mis recuerdos</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/el-filosofo-federico-ferro-gay-en-mis-recuerdos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[“Mientras más sabio te haces, más molesto resulta perder el tiempo”. —Dante Alighieri El maestro italiano, mexicano y chihuahuense por adopción, es fundamental en la historia de las ideas, por lo que toca de manera íntima a nuestra entidad y al mundo académico chihuahuense y su proyección de más alto rango. Es una verdad más que sabida y motivo de orgullo. Chihuahua no ha sido una región en la que la reflexión filosófica de altísimo nivel esté ausente. Históricamente, a lo largo del siglo XX figuras como Porfirio Parra, más adelante José Fuentes Mares, José Porfirio Miranda de la Parra, Alberto Sáenz Enríquez, Bertha Falomir o pensadores señeros como José Luis Orozco, Arturo Rico Bovio, Hildeberto Villegas, Enrique Pallares, Olac Fuentes Molinar o Gaspar Gumaro Orozco Moreno iluminan el universo del humanismo, dejando su impronta en nuestra vida local, no por ello carente de universalidad. En ese contexto –y podemos decir, en su centro– está el filósofo y gran educador Federico Ferro Gay, del que me enorgullezco de haber sido su alumno durante la segunda parte de la década de los sesenta y principios de los años setenta del siglo pasado. Lo que diré ahora me hizo pensar en la obra de Máximo Gorki, Mis universidades, porque viví intensamente en el plano intelectual esa época, más no respaldada por la constancia que acompaña a quien aspira a ingresar profesionalmente al mundo académico. Antes de llegar a Chihuahua, había contestado un cuestionario aplicado a los estudiantes de la secundaria en Ciudad Camargo, en el que afirmé que mi deseo era ingresar a una escuela de filosofía y letras, lo que causó extrañeza al orientador vocacional. Al final me decanté hacia el estudio del derecho por la cercanía que brindaba con las actividades políticas de aquellos tiempos, tanto en la universidad como en el entorno escolar y nacional de la época. El encuentro con Federico Ferro Gay fue más que fructífero en mi vida. Sus lecciones de Historia de la Filosofía, bajo el sello de “doctrinas”, y la Ética, me marcaron, como sucedió con buena parte de la juventud de aquellos tiempos. No encuentro una explicación pedagógica más adecuada para decirlo, pero afirmo que cuando él exponía a Sócrates, se transformaba en Sócrates; y lo mismo podía suceder con Tomás de Aquino, con Descartes, con Kant o Max Sheller.&#160; Esto cuestionaba directamente la falsa noción que se tenía de la filosofía académica como algo árido y aburrido. Por el contrario, las lecciones del maestro italiano se convertían en un torrente vivo en el que hombre y pensamiento se fundían brillantemente, y para sus alumnos eso era algo francamente maravilloso. Traté al maestro al calor de sus cátedras en una universidad joven con alta capacidad creativa. Con él fui un alumno riguroso y cumplido en las tareas, y a partir de ahí me gané ese plus que un alumno logra cuando traba una confianza mayor con el académico que lo cincela. Así mantuve una cercanía con él que se extendió prácticamente de manera estrecha a lo largo de casi un lustro. A través de él conocí las tragedias griegas y a sus autores; me acerqué a la vida de San Francisco de Asís y no se diga a la obra de Dante Alighieri, además de sus exposiciones sobre el origen del fascismo italiano y sus consecuencias, lo que vivió como un testigo doliente. De sobra está decir que nos hablaba de Italia de manera nostálgica y orgullosa, y veía su nueva patria como tierra promisoria. Lo recuerdo como cercano a toda forma de pensamiento que desembocara en lo que después se sintetizó a partir del cristianismo; lo mismo cuando exponía a Diógenes de&#160; Sinope destruyendo su cuenco, en una muestra de humildad frente a un niño que bebía agua con sus manos; o cuando abordaba el corpus teórico, teológico y religioso de las enseñanzas evangélicas de Jesús y las figuras señeras que vinieron después, como Pablo de Tarso, San Agustín y una cauda de pensadores que se ha extendido por más de dos mil años.&#160; El educador Ferro Gay lejos estaba de ser un maestro complaciente. Por el contrario, exigía de sus alumnos un alto rendimiento que podía medir a través de exámenes con exposiciones de teorías, pero también valoraba la personalidad y vocación de sus discípulos; y con aquellos que trababan una relación más estrecha, llegaba a ser inclemente en cuanto a críticas y exigencias de mayor responsabilidad. Fue mi caso, y desde luego no lo reprocho. Su confianza llegó al nivel de que me permitía exponer a algunos autores en su propia clase, y a su tiempo heredar en la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma de Chihuahua, su asignatura de Historia de las Doctrinas Filosóficas, con una buena recomendación suya para ocupar el lugar que dejaría vacante, desde luego inmerecidamente. Podría abonarle más a esta historia, pero me interesa mantener en el centro de este texto algo que nunca olvidaré. En el tiempo del que hablo se generaron grandes polémicas acerca de la cercanía del existencialismo con el marxismo y de este con el cristianismo. De varios manantiales brotaban las propuestas de convergencias y el marcaje de las discrepancias. Cuando Ferro Gay hablaba de Marx se asociaba con Palmiro Togliatti, el histórico líder del Partido Comunista Italiano y prosoviético. Después vino una relectura del joven Marx, el autor de Los manuscritos económicos-filosóficos de 1844, y una fuerte pretensión intelectual de reivindicar la herencia marxista como un humanismo que, debo confesar, me sedujo como un punto de partida crítico en contra de la “filosofía oficial” que emanaba de los áridos e inertes manuales soviéticos, mejor conocidos como “ladrillos”.&#160; A partir de ahí tuve diálogos con el maestro Ferro Gay en los que advertí su simpatía por este nuevo Marx y un aliento para profundizar en esta vertiente, que reivindicaba a un pensador de la dimensión del autor de El Capital, creyendo que en algo aboné para que volteara a verlo, más porque el filósofo alemán se había nutrido de fuentes clásicas del pensamiento griego, como Epicuro y Demócrito, y en genios como&#160; Sófocles, Eurípides, Shakespeare, Goethe o Hegel. Como resultado de esas conversaciones, le entregué a Ferro Gay un trabajo sobre el humanismo de Marx, mecanografiado, de aproximadamente 45 cuartillas, en las que recapitulé, sobre todo, el tema de la enajenación, con sus hallazgos a la luz de la economía clásica inglesa y el socialismo francés. Este texto se perdió, lamentablemente. Pero fue materia de un intercambio intenso en el que el maestro llamó mi atención para que reencauzara mi formación profesional. Lo desobedecí.&#160; La enajenación como tema filosófico le interesó mucho y mostró adhesiones a las tesis marxistas, sobre todo cuando se reseñaba la idea del hombre (en aquel tiempo no se atendían los roles de género) como un ser genérico, tanto por su naturaleza como por su capacidad espiritual y la postración de convertirlo durante el más despiadado capitalismo en un simple medio, lo que desmentía la vieja tradición de reservar la dignidad a todo lo humano.&#160; En derivación de esto, una tesis sugestiva de Marx en materia religiosa: “Cuanto más pone el hombre en Dios, menos retiene para sí mismo (…). Los dioses, originalmente, no fueron la causa, sino el resultado del extravío de la inteligencia humana”. Pero Marx no era teólogo, sino que este tipo de tesis, a la luz de un capitalismo voraz como el del siglo XIX, derivó en la propuesta de la utopía comunista que tenía como nuevos heraldos del “hombre nuevo” a los propios trabajadores, a partir de su emancipación, la abolición de la propiedad privada y centralmente del trabajo asalariado. Como alumno no creo haber defraudado al maestro. En cambió lo apoyé para una mejor y generosa percepción de lo que significaba el marxismo por aquellos años difíciles de la Guerra Fría que estaba en toda su algidez. Nuestros caminos se bifurcaron. A él le esperaba una fecunda etapa académica de creación, con conferencias, coloquios, libros, y a mí adherirme a una larga lucha que, recapitulando la historia de la UACH, significó la derrota de la insurgencia estudiantil y una diáspora de alumnos y maestros que fuimos expulsados. La amistad y cercanía con Ferro Gay continuó, amable y crítica, y nos eslabonó el tener amigos comunes como los de Rubén Lau Rojo, que junto con Isla y Wilfrido Campbell, propiciaron su asilo académico en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; también los de aquel legendario grupo de la Facultad de Filosofía y Letras conocido como “Parénklesis” en el que, de otro modo, se reivindicaban las ideas de Marx a través de la figura de Epicuro en sus planteamientos opuestas al determinismo –muy en boga en esa época– y al que él le había destinado su tesis doctoral. No se cumplía indefectiblemente arribar a una revolución socialista triunfante, como sostenían quienes deshonraron toda una valiosa herencia en el totalitarismo. Fueron los tiempos en los que Marx quiso entrar a la UACH por la puerta principal, abierta por una nueva generación, y lo lanzaron por las ventanas. Sus libros incluso fueron sepultados en otras escuelas, como la Normal del Estado. Ferro Gay siempre estuvo con nosotros, como todo buen maestro de cepa.&#160; En una ocasión nos dijo que al llegar a México y Chihuahua escuchó, escéptico, la frase “vamos a matar el tiempo”. Como sabio siempre mostró en los hechos desagrado con esa divisa, y si algo hizo fue aprovechar el tiempo en tierra que no era la de él pero que hizo suya, prodigando conocimientos, sin duda; pero por encima de todo, sabiduría. Amaba a profundidad, precisamente, ser amigo de la sabiduría. A lo largo de la semana pasada se desarrolló la XLVIII Semana del Humanismo organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, dedicado esta ocasión al maestro Federico Ferro Gay en su centenario, a quien dieron por apodar sus más cercanos como “el genovés del desierto”. Recordarlo ahora es más que un simple acto de generosidad.]]></description>
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<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Mientras más sabio te haces, más molesto resulta perder el tiempo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Dante Alighieri</p>
</blockquote>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="wp-block-paragraph">El maestro italiano, mexicano y chihuahuense por adopción, es fundamental en la historia de las ideas, por lo que toca de manera íntima a nuestra entidad y al mundo académico chihuahuense y su proyección de más alto rango. Es una verdad más que sabida y motivo de orgullo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Chihuahua no ha sido una región en la que la reflexión filosófica de altísimo nivel esté ausente. Históricamente, a lo largo del siglo XX figuras como Porfirio Parra, más adelante José Fuentes Mares, José Porfirio Miranda de la Parra, Alberto Sáenz Enríquez, Bertha Falomir o pensadores señeros como José Luis Orozco, Arturo Rico Bovio, Hildeberto Villegas, Enrique Pallares, Olac Fuentes Molinar o Gaspar Gumaro Orozco Moreno iluminan el universo del humanismo, dejando su impronta en nuestra vida local, no por ello carente de universalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto –y podemos decir, en su centro– está el filósofo y gran educador Federico Ferro Gay, del que me enorgullezco de haber sido su alumno durante la segunda parte de la década de los sesenta y principios de los años setenta del siglo pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que diré ahora me hizo pensar en la obra de Máximo Gorki, Mis universidades, porque viví intensamente en el plano intelectual esa época, más no respaldada por la constancia que acompaña a quien aspira a ingresar profesionalmente al mundo académico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de llegar a Chihuahua, había contestado un cuestionario aplicado a los estudiantes de la secundaria en Ciudad Camargo, en el que afirmé que mi deseo era ingresar a una escuela de filosofía y letras, lo que causó extrañeza al orientador vocacional. Al final me decanté hacia el estudio del derecho por la cercanía que brindaba con las actividades políticas de aquellos tiempos, tanto en la universidad como en el entorno escolar y nacional de la época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro con Federico Ferro Gay fue más que fructífero en mi vida. Sus lecciones de Historia de la Filosofía, bajo el sello de “doctrinas”, y la Ética, me marcaron, como sucedió con buena parte de la juventud de aquellos tiempos. No encuentro una explicación pedagógica más adecuada para decirlo, pero afirmo que cuando él exponía a Sócrates, se transformaba en Sócrates; y lo mismo podía suceder con Tomás de Aquino, con Descartes, con Kant o Max Sheller.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto cuestionaba directamente la falsa noción que se tenía de la filosofía académica como algo árido y aburrido. Por el contrario, las lecciones del maestro italiano se convertían en un torrente vivo en el que hombre y pensamiento se fundían brillantemente, y para sus alumnos eso era algo francamente maravilloso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Traté al maestro al calor de sus cátedras en una universidad joven con alta capacidad creativa. Con él fui un alumno riguroso y cumplido en las tareas, y a partir de ahí me gané ese plus que un alumno logra cuando traba una confianza mayor con el académico que lo cincela. Así mantuve una cercanía con él que se extendió prácticamente de manera estrecha a lo largo de casi un lustro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de él conocí las tragedias griegas y a sus autores; me acerqué a la vida de San Francisco de Asís y no se diga a la obra de Dante Alighieri, además de sus exposiciones sobre el origen del fascismo italiano y sus consecuencias, lo que vivió como un testigo doliente. De sobra está decir que nos hablaba de Italia de manera nostálgica y orgullosa, y veía su nueva patria como tierra promisoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo recuerdo como cercano a toda forma de pensamiento que desembocara en lo que después se sintetizó a partir del cristianismo; lo mismo cuando exponía a Diógenes de&nbsp; Sinope destruyendo su cuenco, en una muestra de humildad frente a un niño que bebía agua con sus manos; o cuando abordaba el corpus teórico, teológico y religioso de las enseñanzas evangélicas de Jesús y las figuras señeras que vinieron después, como Pablo de Tarso, San Agustín y una cauda de pensadores que se ha extendido por más de dos mil años.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El educador Ferro Gay lejos estaba de ser un maestro complaciente. Por el contrario, exigía de sus alumnos un alto rendimiento que podía medir a través de exámenes con exposiciones de teorías, pero también valoraba la personalidad y vocación de sus discípulos; y con aquellos que trababan una relación más estrecha, llegaba a ser inclemente en cuanto a críticas y exigencias de mayor responsabilidad. Fue mi caso, y desde luego no lo reprocho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su confianza llegó al nivel de que me permitía exponer a algunos autores en su propia clase, y a su tiempo heredar en la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma de Chihuahua, su asignatura de Historia de las Doctrinas Filosóficas, con una buena recomendación suya para ocupar el lugar que dejaría vacante, desde luego inmerecidamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podría abonarle más a esta historia, pero me interesa mantener en el centro de este texto algo que nunca olvidaré. En el tiempo del que hablo se generaron grandes polémicas acerca de la cercanía del existencialismo con el marxismo y de este con el cristianismo. De varios manantiales brotaban las propuestas de convergencias y el marcaje de las discrepancias. Cuando Ferro Gay hablaba de Marx se asociaba con Palmiro Togliatti, el histórico líder del Partido Comunista Italiano y prosoviético.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después vino una relectura del joven Marx, el autor de Los manuscritos económicos-filosóficos de 1844, y una fuerte pretensión intelectual de reivindicar la herencia marxista como un humanismo que, debo confesar, me sedujo como un punto de partida crítico en contra de la “filosofía oficial” que emanaba de los áridos e inertes manuales soviéticos, mejor conocidos como “ladrillos”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de ahí tuve diálogos con el maestro Ferro Gay en los que advertí su simpatía por este nuevo Marx y un aliento para profundizar en esta vertiente, que reivindicaba a un pensador de la dimensión del autor de El Capital, creyendo que en algo aboné para que volteara a verlo, más porque el filósofo alemán se había nutrido de fuentes clásicas del pensamiento griego, como Epicuro y Demócrito, y en genios como&nbsp; Sófocles, Eurípides, Shakespeare, Goethe o Hegel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como resultado de esas conversaciones, le entregué a Ferro Gay un trabajo sobre el humanismo de Marx, mecanografiado, de aproximadamente 45 cuartillas, en las que recapitulé, sobre todo, el tema de la enajenación, con sus hallazgos a la luz de la economía clásica inglesa y el socialismo francés. Este texto se perdió, lamentablemente. Pero fue materia de un intercambio intenso en el que el maestro llamó mi atención para que reencauzara mi formación profesional. Lo desobedecí.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La enajenación como tema filosófico le interesó mucho y mostró adhesiones a las tesis marxistas, sobre todo cuando se reseñaba la idea del hombre (en aquel tiempo no se atendían los roles de género) como un ser genérico, tanto por su naturaleza como por su capacidad espiritual y la postración de convertirlo durante el más despiadado capitalismo en un simple medio, lo que desmentía la vieja tradición de reservar la dignidad a todo lo humano.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En derivación de esto, una tesis sugestiva de Marx en materia religiosa: “Cuanto más pone el hombre en Dios, menos retiene para sí mismo (…). Los dioses, originalmente, no fueron la causa, sino el resultado del extravío de la inteligencia humana”. Pero Marx no era teólogo, sino que este tipo de tesis, a la luz de un capitalismo voraz como el del siglo XIX, derivó en la propuesta de la utopía comunista que tenía como nuevos heraldos del “hombre nuevo” a los propios trabajadores, a partir de su emancipación, la abolición de la propiedad privada y centralmente del trabajo asalariado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como alumno no creo haber defraudado al maestro. En cambió lo apoyé para una mejor y generosa percepción de lo que significaba el marxismo por aquellos años difíciles de la Guerra Fría que estaba en toda su algidez. Nuestros caminos se bifurcaron. A él le esperaba una fecunda etapa académica de creación, con conferencias, coloquios, libros, y a mí adherirme a una larga lucha que, recapitulando la historia de la UACH, significó la derrota de la insurgencia estudiantil y una diáspora de alumnos y maestros que fuimos expulsados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La amistad y cercanía con Ferro Gay continuó, amable y crítica, y nos eslabonó el tener amigos comunes como los de Rubén Lau Rojo, que junto con Isla y Wilfrido Campbell, propiciaron su asilo académico en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; también los de aquel legendario grupo de la Facultad de Filosofía y Letras conocido como “Parénklesis” en el que, de otro modo, se reivindicaban las ideas de Marx a través de la figura de Epicuro en sus planteamientos opuestas al determinismo –muy en boga en esa época– y al que él le había destinado su tesis doctoral. No se cumplía indefectiblemente arribar a una revolución socialista triunfante, como sostenían quienes deshonraron toda una valiosa herencia en el totalitarismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fueron los tiempos en los que Marx quiso entrar a la UACH por la puerta principal, abierta por una nueva generación, y lo lanzaron por las ventanas. Sus libros incluso fueron sepultados en otras escuelas, como la Normal del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ferro Gay siempre estuvo con nosotros, como todo buen maestro de cepa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una ocasión nos dijo que al llegar a México y Chihuahua escuchó, escéptico, la frase “vamos a matar el tiempo”. Como sabio siempre mostró en los hechos desagrado con esa divisa, y si algo hizo fue aprovechar el tiempo en tierra que no era la de él pero que hizo suya, prodigando conocimientos, sin duda; pero por encima de todo, sabiduría. Amaba a profundidad, precisamente, ser amigo de la sabiduría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de la semana pasada se desarrolló la XLVIII Semana del Humanismo organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, dedicado esta ocasión al maestro Federico Ferro Gay en su centenario, a quien dieron por apodar sus más cercanos como “el genovés del desierto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordarlo ahora es más que un simple acto de generosidad.</p>
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		<title>Es mujer y jurista la Nobel de la Paz: ‘Navi’ Pillay</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/es-mujer-y-jurista-la-nobel-de-la-paz-navi-pillay/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Oct 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[En materia de premios Nobel, es tiempo de mujeres. En la edición correspondiente a este año, dos se llevaron el prestigiado galardón: la poeta canadiense Anne Carson y la jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, ambas notables en sus disciplinas. Sin embargo, hoy sólo haré un comentario sobre la segunda, por la cercanía que pueda tener con temas de índole jurídico y de derechos humanos. La señora Pillay nació en Durban, Sudáfrica, en 1941. Vivió en su temprana juventud la gran experiencia para desterrar el racismo y el apartheid que encabezó, principalmente, el notable líder del siglo XX, Nelson Mandela. Ella atestiguó cómo una lucha tan dispar y enconada, a la postre logró sus metas, convirtiéndose en uno de los hechos históricos más relevantes de la posguerra. Como se sabe, el apartheid es una palabra en afrikáans que significa “separación” y que, en los hechos, fue un sistema de segregación racial institucionalizada e impuesto en Sudáfrica y en otros países del continente africano por el Partido Nacional desde 1948 y hasta inicios de los noventa, y fue un efecto nefasto del colonialismo. Al igual que Mandela –y antes Gandhi– la hoy premiada tuvo en la ciencia jurídica el instrumento que modeló la lucha profunda por los derechos humanos a lo largo de un ciclo que la alcanza hoy con 85 años de edad. En un mundo tan enrarecido como en el que vivimos, una noticia de esta dimensión contribuye a refrendar las esperanzas de que no todo está perdido en la hora de los déspotas y arrogantes que emblematiza en el mundo el presidente norteamericano Donald Trump, que obviamente, de la mano del premier israelí Benjamín Netanyahu, y no muy lejos de ellos el cubano Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano, denostaron tanto a la premiada como a la Academia Sueca. Para fortuna, todos sus dichos caen por tierra ante la evidencia que sólo ellos no ven, por ignorancia o por ceguera propia. En cambio, en ambientes progresistas causó júbilo, y no es para menos.&#160; Dentro de sus múltiples síntesis biográficas, destacan estos datos que van a manera de resumen y semblanza. El premio Nobel de la Paz 2026 lo obtuvo, según la Academia Sueca, por “sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional”. Estudió en la Universidad de Natal y obtuvo títulos de posgrado en la Universidad de Harvard. Pillay nació en una familia de origen indio y tamil y fue la primera mujer no blanca en abrir su propio bufete de abogados en Sudáfrica. Desde ahí defendió a activistas contra el régimen del apartheid, incluyendo a miembros de la oposición y presos políticos como Nelson Mandela. También fue la primera jueza no blanca en el Tribunal Superior de Sudáfrica. Fue jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, del que luego sería su presidenta. Desde ahí contribuyó a sentar precedentes históricos al reconocer que las violaciones y la violencia sexual pueden constituir actos de genocidio. También fue jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) y de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Entre 2008 y 2014 se desempeñó como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, impulsando la rendición de cuentas por crímenes de guerra y violaciones graves a los derechos fundamentales a nivel global. El premio le fue anunciado el pasado 9 de octubre por el Comité Noruego del Nobel, argumentando “su defensa de un orden jurídico mundial inclusivo y su lucha contra la impunidad en crímenes internacionales”. Ante un mundo que no se ha sensibilizado lo suficiente por las atrocidades en Palestina, la Premio Nobel de la Paz lanza un mensaje de gran aliento por un mundo mejor, y es de reconocerse que encuentra en el derecho, como ciencia, un soporte muy sólido, concretamente en materia de genocidio, término acuñado contra la barbarie nazi por el&#160; jurista judío polaco Raphael Lemkin en 1944.&#160; No está de más recordar que Pillay ha estado en México en el desempeño de su encargo como alta comisionada de la ONU para los derechos humanos y en cercanía con nuestro drama de violencia que no cesa.&#160; Así sus oídos pudo haber llegado el dramático e histórico tema del feminicidio en Ciudad Juárez, que al conocerse públicamente, abrió una agenda nacional e internacional que llega hasta nuestros días, lucha que emprendieron con vigor y talento también otras mujeres que ya no están entre nosotros pero cuyo ejemplo pervive: Esther Chávez Cano, María Elena Vargas Márquez e Irma Campos Madrigal. La Nobel de la Paz nunca nos será extraña.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En materia de premios Nobel, es tiempo de mujeres. En la edición correspondiente a este año, dos se llevaron el prestigiado galardón: la poeta canadiense Anne Carson y la jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, ambas notables en sus disciplinas. Sin embargo, hoy sólo haré un comentario sobre la segunda, por la cercanía que pueda tener con temas de índole jurídico y de derechos humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La señora Pillay nació en Durban, Sudáfrica, en 1941. Vivió en su temprana juventud la gran experiencia para desterrar el racismo y el apartheid que encabezó, principalmente, el notable líder del siglo XX, Nelson Mandela. Ella atestiguó cómo una lucha tan dispar y enconada, a la postre logró sus metas, convirtiéndose en uno de los hechos históricos más relevantes de la posguerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se sabe, el apartheid es una palabra en afrikáans que significa “separación” y que, en los hechos, fue un sistema de segregación racial institucionalizada e impuesto en Sudáfrica y en otros países del continente africano por el Partido Nacional desde 1948 y hasta inicios de los noventa, y fue un efecto nefasto del colonialismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que Mandela –y antes Gandhi– la hoy premiada tuvo en la ciencia jurídica el instrumento que modeló la lucha profunda por los derechos humanos a lo largo de un ciclo que la alcanza hoy con 85 años de edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un mundo tan enrarecido como en el que vivimos, una noticia de esta dimensión contribuye a refrendar las esperanzas de que no todo está perdido en la hora de los déspotas y arrogantes que emblematiza en el mundo el presidente norteamericano Donald Trump, que obviamente, de la mano del premier israelí Benjamín Netanyahu, y no muy lejos de ellos el cubano Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano, denostaron tanto a la premiada como a la Academia Sueca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para fortuna, todos sus dichos caen por tierra ante la evidencia que sólo ellos no ven, por ignorancia o por ceguera propia. En cambio, en ambientes progresistas causó júbilo, y no es para menos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de sus múltiples síntesis biográficas, destacan estos datos que van a manera de resumen y semblanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El premio Nobel de la Paz 2026 lo obtuvo, según la Academia Sueca, por “sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estudió en la Universidad de Natal y obtuvo títulos de posgrado en la Universidad de Harvard.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pillay nació en una familia de origen indio y tamil y fue la primera mujer no blanca en abrir su propio bufete de abogados en Sudáfrica. Desde ahí defendió a activistas contra el régimen del apartheid, incluyendo a miembros de la oposición y presos políticos como Nelson Mandela. También fue la primera jueza no blanca en el Tribunal Superior de Sudáfrica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, del que luego sería su presidenta. Desde ahí contribuyó a sentar precedentes históricos al reconocer que las violaciones y la violencia sexual pueden constituir actos de genocidio. También fue jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) y de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2008 y 2014 se desempeñó como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, impulsando la rendición de cuentas por crímenes de guerra y violaciones graves a los derechos fundamentales a nivel global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El premio le fue anunciado el pasado 9 de octubre por el Comité Noruego del Nobel, argumentando “su defensa de un orden jurídico mundial inclusivo y su lucha contra la impunidad en crímenes internacionales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante un mundo que no se ha sensibilizado lo suficiente por las atrocidades en Palestina, la Premio Nobel de la Paz lanza un mensaje de gran aliento por un mundo mejor, y es de reconocerse que encuentra en el derecho, como ciencia, un soporte muy sólido, concretamente en materia de genocidio, término acuñado contra la barbarie nazi por el&nbsp; jurista judío polaco Raphael Lemkin en 1944.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No está de más recordar que Pillay ha estado en México en el desempeño de su encargo como alta comisionada de la ONU para los derechos humanos y en cercanía con nuestro drama de violencia que no cesa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así sus oídos pudo haber llegado el dramático e histórico tema del feminicidio en Ciudad Juárez, que al conocerse públicamente, abrió una agenda nacional e internacional que llega hasta nuestros días, lucha que emprendieron con vigor y talento también otras mujeres que ya no están entre nosotros pero cuyo ejemplo pervive: Esther Chávez Cano, María Elena Vargas Márquez e Irma Campos Madrigal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Nobel de la Paz nunca nos será extraña.</p>
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		<title>AMLO se cree irremplazable</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/amlo-se-cree-irremplazable/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Oct 2026 14:22:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[El simple anuncio de la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador regrese a las calles y a las plazas públicas en la coyuntura que viene, habla de un debilitamiento de MORENA que se quiere mitigar con la presencia de su carismático líder fundador. Si me preguntan que goza del derecho para hacerlo, no lo objeto. Pero es, a final de cuentas, la lectura más rudimentaria que se pueda realizar en torno al tema que ocupa esta columna. Si López Obrador sale a la vida pública, más allá de sus libros confeccionados por sus amanuenses, el mensaje será claro en varias direcciones.&#160; La primera ya se apuntó y es la debilidad de MORENA, y es a su vez la muestra inequívoca de que el narciso tabasqueño no se siente reconfortado. Desea más aplausos.&#160; Luego vendría un signo más que palpable de que la presidenta Sheinbaum no está a la altura del liderazgo de la herencia que depositaron en sus manos, que no basta el plus que le da encabezar la poderosa administración federal ni las nuevas y futuras designaciones de gobernadores y candidatos a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.&#160; Es palpable que las designaciones han creado fisuras que todavía no es dable calificar a gran escala por las consecuencias profundas que puedan llegar a tener, aunque en Chihuahua ese colofón ha tenido un anticipo con la cuestionada designación –por diligente y desigual en sus propios métodos– de Andrea Chávez como “coordinadora” en el municipio de Ciudad Juárez, gobernado por su supuesto némesis, Cruz Pérez Cuéllar, hoy con licencia, y ficha del morenismo encabezado por Ariadna Montiel para ser su candidato a la gubernatura de Chihuahua. La designación de Andrea Chávez ha pretendido ser un recurso cauterizador que ni la propia militancia ha creído, pero ha aceptado. Tal es el caso de la defenestrada Tatiana Clouthier en Nuevo León, quien censuró, por las mismas razones, la veloz consolación en favor de la senadora con licencia. Al mismo tiempo, las resistencias del Partido Verde y de la franquicia llamada Partido del Trabajo, también crujen. Para paliar todo esto, qué mejor que una dupla en acción encabezada por el expresidente de la república como el líder supremo y, en segundo lugar, el propio liderazgo de la presidenta. Si Sheinbum admite compartir este escenario, la primera perjudicada será ella, porque a la vista de todos los mexicanos se va a evidenciar quién manda, quién decide y quién asume los beneficios de un maximato que rompe la precaria vida institucional que padece el país. La presidenta, con todo y que viva en Palacio Nacional, el poder se trasladaría, ahora sí, a Palenque. Sostengo que razonablemente eso no le conviene ni a MORENA, que está viendo en el continente el agotamiento de una izquierda que se desgañita responsabilizando a la derecha de sus desgracias, pero tiene nulo sentido de autocrítica para tomar, a la hora de los inventarios, su estricta responsabilidad. Ni soy biógrafo, ni intento serlo, ni conozco a López Obrador al cien por ciento, pero la etapa que se prolongó en años en que convivimos en el PRD en puestos de liderazgo, me bastan para decir que su principal obsesión es el poder y la ambición desmedida del mismo.&#160; Por eso no me extrañaría que hoy quiera recorrer el país al gravísimo costo de perjudicar a la nación, en una hora particularmente peligrosa, y en la que él, irresponsablemente, está provocando al imperio que capitanea Donald Trump, creándole problemas muy delicados al actual gobierno que permanece en silencio y no se ha atrevido a marcar un momento de inflexión, quizás porque asuma que del poder sólo tiene una pequeña parte. López Obrador, sin ningún sustento teórico en la experiencia del nazi-fascismo, cataloga a una ultraderecha bajo esa etiqueta. Y quizás, sin darse cuenta, es él y su populismo los que están propiciando un modelo de ese corte en el manejo de su liderazgo.&#160;Un sexenio ha bastado para otear las diversas analogías al respecto. Quien haya leído la obra de Hannah Arendt sobre el totalitarismo y se haya detenido en el papel de los liderazgos, debe reparar en estas frases aleccionadoras de la notable filósofa alemana, que embonan bastante bien para describir el desempeño de López Obrador. Veamos: “En el centro del movimiento, como el motor que se pone en marcha, se halla el jefe (…); el jefe es irreemplazable, porque toda la compleja estructura del movimiento perdería su raison d ’étre (razón de ser, en francés) sin sus órdenes”. Este tipo de liderazgos, está por demás decirlo, no se concilia con el sistema democrático que tanto presume la Cuatroté, y menos con el funcionamiento constitucional de las instituciones, que incluye el carácter público de los partidos políticos. Pero todo esto, para un narciso, no vale nada. López Obrador se cree irremplazable. Y la presidenta ha de prestar atención.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El simple anuncio de la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador regrese a las calles y a las plazas públicas en la coyuntura que viene, habla de un debilitamiento de MORENA que se quiere mitigar con la presencia de su carismático líder fundador. Si me preguntan que goza del derecho para hacerlo, no lo objeto. Pero es, a final de cuentas, la lectura más rudimentaria que se pueda realizar en torno al tema que ocupa esta columna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si López Obrador sale a la vida pública, más allá de sus libros confeccionados por sus amanuenses, el mensaje será claro en varias direcciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera ya se apuntó y es la debilidad de MORENA, y es a su vez la muestra inequívoca de que el narciso tabasqueño no se siente reconfortado. Desea más aplausos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego vendría un signo más que palpable de que la presidenta Sheinbaum no está a la altura del liderazgo de la herencia que depositaron en sus manos, que no basta el plus que le da encabezar la poderosa administración federal ni las nuevas y futuras designaciones de gobernadores y candidatos a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es palpable que las designaciones han creado fisuras que todavía no es dable calificar a gran escala por las consecuencias profundas que puedan llegar a tener, aunque en Chihuahua ese colofón ha tenido un anticipo con la cuestionada designación –por diligente y desigual en sus propios métodos– de Andrea Chávez como “coordinadora” en el municipio de Ciudad Juárez, gobernado por su supuesto némesis, Cruz Pérez Cuéllar, hoy con licencia, y ficha del morenismo encabezado por Ariadna Montiel para ser su candidato a la gubernatura de Chihuahua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La designación de Andrea Chávez ha pretendido ser un recurso cauterizador que ni la propia militancia ha creído, pero ha aceptado. Tal es el caso de la defenestrada Tatiana Clouthier en Nuevo León, quien censuró, por las mismas razones, la veloz consolación en favor de la senadora con licencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, las resistencias del Partido Verde y de la franquicia llamada Partido del Trabajo, también crujen. Para paliar todo esto, qué mejor que una dupla en acción encabezada por el expresidente de la república como el líder supremo y, en segundo lugar, el propio liderazgo de la presidenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Sheinbum admite compartir este escenario, la primera perjudicada será ella, porque a la vista de todos los mexicanos se va a evidenciar quién manda, quién decide y quién asume los beneficios de un maximato que rompe la precaria vida institucional que padece el país. La presidenta, con todo y que viva en Palacio Nacional, el poder se trasladaría, ahora sí, a Palenque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sostengo que razonablemente eso no le conviene ni a MORENA, que está viendo en el continente el agotamiento de una izquierda que se desgañita responsabilizando a la derecha de sus desgracias, pero tiene nulo sentido de autocrítica para tomar, a la hora de los inventarios, su estricta responsabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ni soy biógrafo, ni intento serlo, ni conozco a López Obrador al cien por ciento, pero la etapa que se prolongó en años en que convivimos en el PRD en puestos de liderazgo, me bastan para decir que su principal obsesión es el poder y la ambición desmedida del mismo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso no me extrañaría que hoy quiera recorrer el país al gravísimo costo de perjudicar a la nación, en una hora particularmente peligrosa, y en la que él, irresponsablemente, está provocando al imperio que capitanea Donald Trump, creándole problemas muy delicados al actual gobierno que permanece en silencio y no se ha atrevido a marcar un momento de inflexión, quizás porque asuma que del poder sólo tiene una pequeña parte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">López Obrador, sin ningún sustento teórico en la experiencia del nazi-fascismo, cataloga a una ultraderecha bajo esa etiqueta. Y quizás, sin darse cuenta, es él y su populismo los que están propiciando un modelo de ese corte en el manejo de su liderazgo.&nbsp;Un sexenio ha bastado para otear las diversas analogías al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien haya leído la obra de Hannah Arendt sobre el totalitarismo y se haya detenido en el papel de los liderazgos, debe reparar en estas frases aleccionadoras de la notable filósofa alemana, que embonan bastante bien para describir el desempeño de López Obrador. Veamos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En el centro del movimiento, como el motor que se pone en marcha, se halla el jefe (…); el jefe es irreemplazable, porque toda la compleja estructura del movimiento perdería su <em>raison d ’étre</em> (razón de ser, en francés) sin sus órdenes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este tipo de liderazgos, está por demás decirlo, no se concilia con el sistema democrático que tanto presume la Cuatroté, y menos con el funcionamiento constitucional de las instituciones, que incluye el carácter público de los partidos políticos. Pero todo esto, para un narciso, no vale nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">López Obrador se cree irremplazable. Y la presidenta ha de prestar atención.</p>
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		<title>MORENA Cruzifica a Chihuahua</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/morena-cruzifica-a-chihuahua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Oct 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[Nunca había visto en Chihuahua una lucha por la gubernatura como la que escenifica MORENA en estos días. Con el cetro partidario en la mano, Cruz Pérez Cuéllar sostiene una rivalidad contra Andrea Chávez Treviño –la defenestrada del día– que alcanza niveles increíbles, siendo integrantes del mismo partido. Directa e indirectamente se dijeron de todo y no ha habido ningún miligramo de debate serio que nos indicara para qué buscan el preciado cargo. Así es cuando el poder se busca por el poder mismo. Es un patrón que tenemos en presencia, típico de los partidos que se autoarrogan la calidad de centros únicos de la disputa por el poder, sin más ni más, aunque digan tener los mejores y más altos ideales, justo como sucede en los totalitarismos. En el centro no está una futura batalla electoral; se piensa que eso viene adosado a un triunfo indefectible que se ve como un trámite más. El encono desmesurado, que se trasladó a las redes sociales, no se vio, insisto, como una preparación para una futura competencia electoral, y para este par de morenistas fue primordial aparentar que la lucha real únicamente está confinada al partido de Estado, fundado por Andrés Manuel López Obrador. A eso contribuye la ausencia de oposiciones. Lo que vendrá después puede esperar, de ahí que no hay en su riña asomo de proyecto alguno. Así son los partidos de aliento autoritario, y de ahí, también, que las crónicas de la pugna se hayan centrado en las señales, los guiños, aparecer retratados en las selfies con los poderosos, los mensajes cifrados, y por eso la política como ejercicio democrático a años luz de distancia. Esto no importa a los rijosos morenistas, como tampoco les importan los ciudadanos, hoy convertidos en siervos o clientes. No duden, a eso se le llama ejercicio cupular del poder. Lo que importa es lo que venga de las alturas, donde todo se decide. En las apariencias, las buenas encuestas para tomar decisiones se presentan como virtuosas, pero los acuerdos definitivos los toman las camarillas que poco o nada de arraigo tienen en el estado, y sí mucho resentimiento y rencores, como los que acompañan a Ariadna Montiel en este balcón del país. Cruz Pérez Cuéllar es el granuja convertido en candidato y Andrea Chávez el simple “relevo generacional” del más rancio oficio de tipo priista. Hoy sufre un temprano desdén que le ha de enseñar que su partido no es otra cosa que un instrumento muy difícil de derrotar, sólo armada de una retórica vacía y soberbia. Hoy es derrotada, y con ella una izquierda chihuahuense marcada por el sino del fracaso, entre otras causas por no hacer la tarea y haber renunciado al mínimo que toda izquierda debe depositar en el ejercicio de la crítica para su construcción sólida. Pero no hagamos grandes a estas personas del morenismo. El problema no es Pérez Cuéllar ni Chávez Treviño. El problema se llama MORENA, instrumento del poder, avasallante cuando es necesario y que sin límites de ninguna especie estará dispuesta a ganar Chihuahua al costo que sea, con pandilleros y mañas de origen priista y otras formaciones políticas, con empresarios que sólo protegen sus bienes, con hombres carentes de toda barrera moral que se interponga en el ejercicio de una democracia instrumental sólo a modo del poder, sin ningún propósito, inspirado en las necesidades y sentimientos de la gente. Por eso hoy Cruz Pérez Cuéllar se regodea y Andrea Chávez se declara “soldado” de Claudia Sheinbaum, pues sabe que los elogios abyectos de hoy abonan a permanecer en la senda de la nomenclatura en construcción. MORENA es a conveniencia partido y movimiento, y se muestra cuando el más ruin utilitarismo facilita sus decisiones. Como partido compite hegemónicamente por el poder y en esa tarea no hay espacio para la militancia, que está pintada de ausencia. El más cínico éxito es el metro de su ética, si algo hay de esta. Y como movimiento permite el más siniestro reclutamiento de cuadros, y su experiencia dicta que le es indispensable que haya puertas abiertas a politicastros, traidores, personajes de lo más putrefacto de la clase política del antiguo régimen. En la oscuridad oculta, no renuncia a los apoyos ni a los financiamientos del crimen organizado, que dicho sea de paso, ensombreció a la señora Chávez Treviño, quien creció al abrigo del grupo Tabasco y su Barredora.&#160; En MORENA la corrupción política ha cobrado normalidad, garantizada con la impunidad y la justicia selectiva de un país en el que se ha concentrado todo el poder en una Presidencia compartida, que ha venido después de la destrucción del modelo constitucional que se diseñó para la existencia de la división de poderes, los consiguientes balances y contrapesos, y presuponiendo que existen ciudadanos y partidos libres. ¡Ese es el problema de fondo! Esto es lo que sumariamente está en juego. Ahí no hay barruntos de política sino tenebrismo puro, y por tanto, lo principal, la tarea inmediata, es cómo encarar el peligro que nos amenaza. Esa es la cuestión.&#160; Difícil, mas no imposible, y Cruz Pérez Cuéllar se torna, regionalmente, en la más siniestra metáfora para explicar a los chihuahuenses a dónde nos hemos derrumbado. Hoy MORENA cuenta en su favor que no tiene una oposición partidaria seria y consistente. Eso es cierto. Pero está la apuesta por la fuerza ciudadana y la lucha cívica abiertas como una opción ineludible.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nunca había visto en Chihuahua una lucha por la gubernatura como la que escenifica MORENA en estos días. Con el cetro partidario en la mano, Cruz Pérez Cuéllar sostiene una rivalidad contra Andrea Chávez Treviño –la defenestrada del día– que alcanza niveles increíbles, siendo integrantes del mismo partido. Directa e indirectamente se dijeron de todo y no ha habido ningún miligramo de debate serio que nos indicara para qué buscan el preciado cargo. Así es cuando el poder se busca por el poder mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un patrón que tenemos en presencia, típico de los partidos que se autoarrogan la calidad de centros únicos de la disputa por el poder, sin más ni más, aunque digan tener los mejores y más altos ideales, justo como sucede en los totalitarismos. En el centro no está una futura batalla electoral; se piensa que eso viene adosado a un triunfo indefectible que se ve como un trámite más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encono desmesurado, que se trasladó a las redes sociales, no se vio, insisto, como una preparación para una futura competencia electoral, y para este par de morenistas fue primordial aparentar que la lucha real únicamente está confinada al partido de Estado, fundado por Andrés Manuel López Obrador. A eso contribuye la ausencia de oposiciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que vendrá después puede esperar, de ahí que no hay en su riña asomo de proyecto alguno. Así son los partidos de aliento autoritario, y de ahí, también, que las crónicas de la pugna se hayan centrado en las señales, los guiños, aparecer retratados en las <em>selfies</em> con los poderosos, los mensajes cifrados, y por eso la política como ejercicio democrático a años luz de distancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no importa a los rijosos morenistas, como tampoco les importan los ciudadanos, hoy convertidos en siervos o clientes. No duden, a eso se le llama ejercicio cupular del poder. Lo que importa es lo que venga de las alturas, donde todo se decide. En las apariencias, las buenas encuestas para tomar decisiones se presentan como virtuosas, pero los acuerdos definitivos los toman las camarillas que poco o nada de arraigo tienen en el estado, y sí mucho resentimiento y rencores, como los que acompañan a Ariadna Montiel en este balcón del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cruz Pérez Cuéllar es el granuja convertido en candidato y Andrea Chávez el simple “relevo generacional” del más rancio oficio de tipo priista. Hoy sufre un temprano desdén que le ha de enseñar que su partido no es otra cosa que un instrumento muy difícil de derrotar, sólo armada de una retórica vacía y soberbia. Hoy es derrotada, y con ella una izquierda chihuahuense marcada por el sino del fracaso, entre otras causas por no hacer la tarea y haber renunciado al mínimo que toda izquierda debe depositar en el ejercicio de la crítica para su construcción sólida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no hagamos grandes a estas personas del morenismo. El problema no es Pérez Cuéllar ni Chávez Treviño. El problema se llama MORENA, instrumento del poder, avasallante cuando es necesario y que sin límites de ninguna especie estará dispuesta a ganar Chihuahua al costo que sea, con pandilleros y mañas de origen priista y otras formaciones políticas, con empresarios que sólo protegen sus bienes, con hombres carentes de toda barrera moral que se interponga en el ejercicio de una democracia instrumental sólo a modo del poder, sin ningún propósito, inspirado en las necesidades y sentimientos de la gente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso hoy Cruz Pérez Cuéllar se regodea y Andrea Chávez se declara “soldado” de Claudia Sheinbaum, pues sabe que los elogios abyectos de hoy abonan a permanecer en la senda de la nomenclatura en construcción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">MORENA es a conveniencia partido y movimiento, y se muestra cuando el más ruin utilitarismo facilita sus decisiones. Como partido compite hegemónicamente por el poder y en esa tarea no hay espacio para la militancia, que está pintada de ausencia. El más cínico éxito es el metro de su ética, si algo hay de esta. Y como movimiento permite el más siniestro reclutamiento de cuadros, y su experiencia dicta que le es indispensable que haya puertas abiertas a politicastros, traidores, personajes de lo más putrefacto de la clase política del antiguo régimen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la oscuridad oculta, no renuncia a los apoyos ni a los financiamientos del crimen organizado, que dicho sea de paso, ensombreció a la señora Chávez Treviño, quien creció al abrigo del grupo Tabasco y su <em>Barredora</em>.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En MORENA la corrupción política ha cobrado normalidad, garantizada con la impunidad y la justicia selectiva de un país en el que se ha concentrado todo el poder en una Presidencia compartida, que ha venido después de la destrucción del modelo constitucional que se diseñó para la existencia de la división de poderes, los consiguientes balances y contrapesos, y presuponiendo que existen ciudadanos y partidos libres. ¡Ese es el problema de fondo!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es lo que sumariamente está en juego. Ahí no hay barruntos de política sino tenebrismo puro, y por tanto, lo principal, la tarea inmediata, es cómo encarar el peligro que nos amenaza. Esa es la cuestión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Difícil, mas no imposible, y Cruz Pérez Cuéllar se torna, regionalmente, en la más siniestra metáfora para explicar a los chihuahuenses a dónde nos hemos derrumbado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy MORENA cuenta en su favor que no tiene una oposición partidaria seria y consistente. Eso es cierto. Pero está la apuesta por la fuerza ciudadana y la lucha cívica abiertas como una opción ineludible.</p>
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		<title>ONU: México se aísla</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/onu-mexico-se-aisla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://jaimegarciachavez.mx/?p=18944</guid>

					<description><![CDATA[Los gobiernos de la llamada “cuarta transformación” reportan en ocho años de haber llegado al poder un rezago notable en materia de política exterior. Hay en esto un producto derivado de afirmar, con provincianismo extremo, que la política interior define a aquella. El discurso principal de la Presidencia de la República es una apuesta por una retórica que se lanza como producto barato a las clientelas y a los propios partidarios, cuando de lo que se trata es de lo que México significa en el mundo actual, tenebroso y difícil, y, por eso mismo, prioridad para marcar rutas que le cubran al país oportunidades hoy cargadas de negligencia, tal como ponerse de espaldas a los estados del mundo, representados en la ONU. La cancillería ha ido de fracaso en fracaso. El servicio exterior (embajadas y consulados) son moneda de cambio para pagar deudas de partido o cooptar a gobernadores priistas. En ambos casos, en este gobierno vimos de inicio a un Juan Ramón De la Fuente que luego se apagó, y después llegó un inexperto al que hoy le faltan ojos para desorbitarlos frente a Donald Trump. Carecemos de un perfil confiable en los países de los cinco continentes donde se nos ve con falta de respeto, tanto como erráticos. Paralizados por la demencial conducta del presidente de los Estados Unidos, no se atina más que a repetir “soberanía”, “no injerencismo”, pero, al mismo tiempo, apoyando dictaduras, como la de Maduro en su tiempo, y hoy las de Cuba y Nicaragua. O caer en la paradoja de no asistir a la inauguración del mundial de futbol en su propio país, pero aceptar diligentemente la invitación de Trump para asistir a la clausura de esa justa deportiva internacional en Nueva York y aparecer al lado del también impresentable Gianni Infantino. El multilateralismo ya no se plantea y tenemos una visión que le hace desdén, en el fondo, a las grandes economías oferentes de oportunidades, y en ese sentido tampoco se construyen alianzas continentales de otro tipo. El panorama, entonces, se pinta aún más complejo. En la ONU y sus organismos, México es la comidilla ante el desprecio de la presidenta Claudia Sheinbaum para asistir a la ronda de jefes de Estado que suben a la tribuna del organismo internacional, y sólo vemos que la ocupan los que por diversidad de problemas valoran dicha plataforma planetaria para no aislarse del mundo. Esta es la segunda ocasión que la presidenta Sheinbaum no acude a ese tipo de reuniones en la ONU. Gobiernos como el actual desprecian, tácita o expresamente, a la ONU y llegan a afirmar que es un fracaso o que ya se agotó, como tantas cosas que se construyeron durante la posguerra. Obvio que hay críticas justificadas, pero debe iniciarse la valoración de su historia y sus fallas, atribuidas a las grandes potencias que han reservado su veto, particularmente para la solución de problemas bélicos en los que se ven involucrados.&#160; Así, es fácil cuestionar cómo Sheinbaum quiere impulsar candidaturas como la de Michelle Bachelet como secretaria general de la ONU, luego lamentar su declinación, y finalmente despreciar al organismo si no asiste a sus foros. Se ha dicho que no acude debido a que hay temas nacionales prioritarios que atender. ¿Acaso Lula está en un día de campo en Brasil sin nada que atender en estos momentos? El campo de acción de la ONU es limitado, así se diseñó y jugó un papel importante a la hora del largo y complejo proceso de descolonización. Nadie duda que es un foro de resonante voz en la que debía estar permanentemente nuestro país, abrigado en una historia respetable que hoy se ha interrumpido por el desprecio de Claudia Sheinbaum, antes de Andrés Manuel López Obrador. Podrá decir que es una hipócrita pasarela la rotación de jefes de Estado por la tribuna de la Asamblea General de la ONU, pero hay algo que reditúa: la presencia de alto nivel en reuniones bilaterales, o simplemente en los pasillos, abona a generar amistades y alianzas y le suma confianza al escuchar de primera mano lo que piensa un gobernante o jefe de Estado de algún país de relevancia internacional. Podría haber ido a ese foro mundial, lucir buenas ideas, elegantemente planteadas, y en cambio deja su lugar al canciller, que para efectos prácticos es de un segundo nivel. Desperdicia su propio liderazgo y sus potencialidades para navegar al lado de otros países que dan las batallas, como Canadá, Brasil, algunos de la Unión Europea, frente a los caprichos de Trump y otros gobernantes. Hablará el canciller mexicano, pero no es lo mismo. Hay desdén de representantes y muchos lugares vacíos en la sala, y eso a México en esta hora no le favorece. No seremos, por lo demás, protagonistas en calidad de grandes ausentes. Por el contrario, seremos vistos como grandes miedosos (y mirones con ojos desorbitados) a los foros entre pares frente a los que hay que llevar la voz de México para que nos comprendan mejor. México no es una isla, y tampoco un “Palenque”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los gobiernos de la llamada “cuarta transformación” reportan en ocho años de haber llegado al poder un rezago notable en materia de política exterior. Hay en esto un producto derivado de afirmar, con provincianismo extremo, que la política interior define a aquella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El discurso principal de la Presidencia de la República es una apuesta por una retórica que se lanza como producto barato a las clientelas y a los propios partidarios, cuando de lo que se trata es de lo que México significa en el mundo actual, tenebroso y difícil, y, por eso mismo, prioridad para marcar rutas que le cubran al país oportunidades hoy cargadas de negligencia, tal como ponerse de espaldas a los estados del mundo, representados en la ONU.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cancillería ha ido de fracaso en fracaso. El servicio exterior (embajadas y consulados) son moneda de cambio para pagar deudas de partido o cooptar a gobernadores priistas. En ambos casos, en este gobierno vimos de inicio a un Juan Ramón De la Fuente que luego se apagó, y después llegó un inexperto al que hoy le faltan ojos para desorbitarlos frente a Donald Trump.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carecemos de un perfil confiable en los países de los cinco continentes donde se nos ve con falta de respeto, tanto como erráticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paralizados por la demencial conducta del presidente de los Estados Unidos, no se atina más que a repetir “soberanía”, “no injerencismo”, pero, al mismo tiempo, apoyando dictaduras, como la de Maduro en su tiempo, y hoy las de Cuba y Nicaragua. O caer en la paradoja de no asistir a la inauguración del mundial de futbol en su propio país, pero aceptar diligentemente la invitación de Trump para asistir a la clausura de esa justa deportiva internacional en Nueva York y aparecer al lado del también impresentable Gianni Infantino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El multilateralismo ya no se plantea y tenemos una visión que le hace desdén, en el fondo, a las grandes economías oferentes de oportunidades, y en ese sentido tampoco se construyen alianzas continentales de otro tipo. El panorama, entonces, se pinta aún más complejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la ONU y sus organismos, México es la comidilla ante el desprecio de la presidenta Claudia Sheinbaum para asistir a la ronda de jefes de Estado que suben a la tribuna del organismo internacional, y sólo vemos que la ocupan los que por diversidad de problemas valoran dicha plataforma planetaria para no aislarse del mundo. Esta es la segunda ocasión que la presidenta Sheinbaum no acude a ese tipo de reuniones en la ONU.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gobiernos como el actual desprecian, tácita o expresamente, a la ONU y llegan a afirmar que es un fracaso o que ya se agotó, como tantas cosas que se construyeron durante la posguerra. Obvio que hay críticas justificadas, pero debe iniciarse la valoración de su historia y sus fallas, atribuidas a las grandes potencias que han reservado su veto, particularmente para la solución de problemas bélicos en los que se ven involucrados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, es fácil cuestionar cómo Sheinbaum quiere impulsar candidaturas como la de Michelle Bachelet como secretaria general de la ONU, luego lamentar su declinación, y finalmente despreciar al organismo si no asiste a sus foros. Se ha dicho que no acude debido a que hay temas nacionales prioritarios que atender. ¿Acaso Lula está en un día de campo en Brasil sin nada que atender en estos momentos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El campo de acción de la ONU es limitado, así se diseñó y jugó un papel importante a la hora del largo y complejo proceso de descolonización. Nadie duda que es un foro de resonante voz en la que debía estar permanentemente nuestro país, abrigado en una historia respetable que hoy se ha interrumpido por el desprecio de Claudia Sheinbaum, antes de Andrés Manuel López Obrador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podrá decir que es una hipócrita pasarela la rotación de jefes de Estado por la tribuna de la Asamblea General de la ONU, pero hay algo que reditúa: la presencia de alto nivel en reuniones bilaterales, o simplemente en los pasillos, abona a generar amistades y alianzas y le suma confianza al escuchar de primera mano lo que piensa un gobernante o jefe de Estado de algún país de relevancia internacional. Podría haber ido a ese foro mundial, lucir buenas ideas, elegantemente planteadas, y en cambio deja su lugar al canciller, que para efectos prácticos es de un segundo nivel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desperdicia su propio liderazgo y sus potencialidades para navegar al lado de otros países que dan las batallas, como Canadá, Brasil, algunos de la Unión Europea, frente a los caprichos de Trump y otros gobernantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablará el canciller mexicano, pero no es lo mismo. Hay desdén de representantes y muchos lugares vacíos en la sala, y eso a México en esta hora no le favorece.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No seremos, por lo demás, protagonistas en calidad de grandes ausentes. Por el contrario, seremos vistos como grandes miedosos (y mirones con ojos desorbitados) a los foros entre pares frente a los que hay que llevar la voz de México para que nos comprendan mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">México no es una isla, y tampoco un “Palenque”.</p>
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		<title>‘Coordinadores’ o candidatos: Ariadna Montiel se enreda en su lengua</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/coordinadores-o-candidatos-ariadna-montiel-se-enreda-en-su-lengua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Sep 2026 08:38:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[En estos días vi en la televisión comercial una entrevista que la periodista Denisse Maerker le hizo a Ariadna Montiel, la líder nacional de MORENA. Maerker le formuló&#160;una batería de preguntas precisas y consistentes en torno a la simulación mediante la cual se violentan las leyes electorales, denominando&#160;“coordinadores”&#160;a los virtuales candidatos a las gubernaturas de los estados, subrayando que no tiene sentido que la ley vaya marcando una pauta y la realidad corra en otro sentido. Esta pregunta anda en boca de todos los periodistas y de los ciudadanos atentos a este proceso.&#160; Como se sabe, hoy, para torcer la ley, los candidatos se llaman de otra manera, aparentando que no buscan emprender una tarea electoral. Además se hizo hincapié&#160;en que los otros partidos, como el PRI y el PAN, han caído en el mismo vicio, desde luego que con diversos nombres, lo que es grave porque se abona desde todas las plataformas políticas la transgresión de la legalidad que se relega a una simple literatura balín, ante la mirada cómplice y la incuria de las autoridades electorales. La señora Montiel, con el rictus facial de una destacada integrante de la nomenclatura soviética, escuchaba pacientemente la pregunta, hacía que reflexionaba la respuesta, pero la ignoraba totalmente, contestando con evasivas y otros temas que le permitían ir sorteando tal entrevista.&#160; Me recordó&#160;aquel viejo método de enseñanza del inglés, llamado&#160;Ollendorff, por el nombre de su autor, el doctor alemán Heinrich Ollendorff. Con esta pedagogía los aprendices del idioma podían sostener largas e incoherentes conversaciones, porque de lo que se trataba era de priorizar la corrección gramatical, pasando por alto el contenido de las preguntas y, sobre todo, de las respuestas. Va un ejemplo:&#160;¿Usted votará&#160;en las elecciones de 2027? Y la respuesta inesperada: mi mamá&#160;cocina muy bien el menudo. Y así&#160;hasta el infinito. En el caso que me ocupa, la periodista Maerker persistía en sus preguntas, pero sólo recibía respuestas de Montiel al estilo Ollendorff. Y como suele suceder con los malos sofistas y con los mentirosos, estos se desbarrancan por mera equivocación, aunque crean que están sosteniendo lo que corresponda a sus intereses. A la afirmación de que a los&#160;“coordinadores”&#160;se les trata ya como a los futuros candidatos y todo transcurre al más puro estilo de los destapes priistas para evadir el filo de las preguntas, la Montiel dijo, por ejemplo, que no todos los&#160;“coordinadores”&#160;necesariamente se iban a convertir en candidatos.&#160; Como se sabe, eso riñe con la realidad que le reclamaba la periodista a la dirigente partidaria, pero esta, falaz en sus palabras y comportamiento, no encontró&#160;en ningún momento respuesta coherente alguna ni creíble, sobre todo cuando de muchas formas se le habló&#160;del carácter dúctil (yo digo oportunista) de MORENA que, cuando le conviene es un movimiento, y cuando mejor le acomoda, es partido político, y cuando juega con la voluntad de la gente, es aliado del Verde o del PT. Lo&#160;único rescatable de las respuestas de Ariadna Montiel es cuando afirmó&#160;que ser&#160;“coordinador”&#160;no quiere decir que en automático se es candidato, lo cual es absolutamente engañoso, y eso, a la postre, le va a generar problemas al oficialismo, como el que está&#160;surgiendo en el estado de Guerrero, donde se designó&#160;a Beatriz Mojica, cuya decisión tuvo como respuesta la del cacique Félix Salgado Macedonio, el padre de la actual gobernadora, quien resiste porque no lo hicieron candidato y ha declarado que a esta&#160;“coordinadora”&#160;la nombraron para eso, no como candidata, y que por tanto&#160;él seguirá&#160;su gira para que lo aclame el pueblo de ese estado. Los dislates de la Montiel han provocado estas consecuencias absurdas. Imagine usted que una mañana de estas (no será&#160;en estos días porque la presidenta Sheinbaum estará&#160;en Ciudad Juárez) se nombra a Andrea Chávez como&#160;“coordinadora”&#160;y Cruz Pérez Cuéllar diga, siguiendo el método Ollendorff, o el sistema Macedonio, fingiendo ingenuidad, que a su contrincante le dieron ese cargo, mas no el de candidata del partido para el 2027. Para mí, políticamente Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar representan la tragedia política de Chihuahua, el derrumbe de la vida democrática local. Pero de que pueden ser tan mañosos como la dirigente Montiel, no me queda duda.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En estos días vi en la televisión comercial una entrevista que la periodista Denisse Maerker le hizo a Ariadna Montiel, la líder nacional de MORENA. Maerker le formuló&nbsp;una batería de preguntas precisas y consistentes en torno a la simulación mediante la cual se violentan las leyes electorales, denominando&nbsp;“coordinadores”&nbsp;a los virtuales candidatos a las gubernaturas de los estados, subrayando que no tiene sentido que la ley vaya marcando una pauta y la realidad corra en otro sentido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta pregunta anda en boca de todos los periodistas y de los ciudadanos atentos a este proceso.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se sabe, hoy, para torcer la ley, los candidatos se llaman de otra manera, aparentando que no buscan emprender una tarea electoral. Además se hizo hincapié&nbsp;en que los otros partidos, como el PRI y el PAN, han caído en el mismo vicio, desde luego que con diversos nombres, lo que es grave porque se abona desde todas las plataformas políticas la transgresión de la legalidad que se relega a una simple literatura balín, ante la mirada cómplice y la incuria de las autoridades electorales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La señora Montiel, con el rictus facial de una destacada integrante de la nomenclatura soviética, escuchaba pacientemente la pregunta, hacía que reflexionaba la respuesta, pero la ignoraba totalmente, contestando con evasivas y otros temas que le permitían ir sorteando tal entrevista.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me recordó&nbsp;aquel viejo método de enseñanza del inglés, llamado&nbsp;<em>Ollendorff</em>, por el nombre de su autor, el doctor alemán Heinrich Ollendorff. Con esta pedagogía los aprendices del idioma podían sostener largas e incoherentes conversaciones, porque de lo que se trataba era de priorizar la corrección gramatical, pasando por alto el contenido de las preguntas y, sobre todo, de las respuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Va un ejemplo:&nbsp;¿Usted votará&nbsp;en las elecciones de 2027? Y la respuesta inesperada: mi mamá&nbsp;cocina muy bien el menudo. Y así&nbsp;hasta el infinito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso que me ocupa, la periodista Maerker persistía en sus preguntas, pero sólo recibía respuestas de Montiel al estilo Ollendorff. Y como suele suceder con los malos sofistas y con los mentirosos, estos se desbarrancan por mera equivocación, aunque crean que están sosteniendo lo que corresponda a sus intereses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la afirmación de que a los&nbsp;“coordinadores”&nbsp;se les trata ya como a los futuros candidatos y todo transcurre al más puro estilo de los destapes priistas para evadir el filo de las preguntas, la Montiel dijo, por ejemplo, que no todos los&nbsp;“coordinadores”&nbsp;necesariamente se iban a convertir en candidatos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se sabe, eso riñe con la realidad que le reclamaba la periodista a la dirigente partidaria, pero esta, falaz en sus palabras y comportamiento, no encontró&nbsp;en ningún momento respuesta coherente alguna ni creíble, sobre todo cuando de muchas formas se le habló&nbsp;del carácter dúctil (yo digo oportunista) de MORENA que, cuando le conviene es un movimiento, y cuando mejor le acomoda, es partido político, y cuando juega con la voluntad de la gente, es aliado del Verde o del PT.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo&nbsp;único rescatable de las respuestas de Ariadna Montiel es cuando afirmó&nbsp;que ser&nbsp;“coordinador”&nbsp;no quiere decir que en automático se es candidato, lo cual es absolutamente engañoso, y eso, a la postre, le va a generar problemas al oficialismo, como el que está&nbsp;surgiendo en el estado de Guerrero, donde se designó&nbsp;a Beatriz Mojica, cuya decisión tuvo como respuesta la del cacique Félix Salgado Macedonio, el padre de la actual gobernadora, quien resiste porque no lo hicieron candidato y ha declarado que a esta&nbsp;“coordinadora”&nbsp;la nombraron para eso, no como candidata, y que por tanto&nbsp;él seguirá&nbsp;su gira para que lo aclame el pueblo de ese estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los dislates de la Montiel han provocado estas consecuencias absurdas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imagine usted que una mañana de estas (no será&nbsp;en estos días porque la presidenta Sheinbaum estará&nbsp;en Ciudad Juárez) se nombra a Andrea Chávez como&nbsp;“coordinadora”&nbsp;y Cruz Pérez Cuéllar diga, siguiendo el método Ollendorff, o el sistema Macedonio, fingiendo ingenuidad, que a su contrincante le dieron ese cargo, mas no el de candidata del partido para el 2027.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para mí, políticamente Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar representan la tragedia política de Chihuahua, el derrumbe de la vida democrática local. Pero de que pueden ser tan mañosos como la dirigente Montiel, no me queda duda.</p>
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		<title>Necesaria auditoría de gestión a Torre Centinela</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/necesaria-auditoria-de-gestion-a-torre-centinela/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Sep 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[Finalmente se inauguró la Torre Centinela, el proyecto de obra pública insignia de la administración de la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Se presenta como una proeza haberla edificado. En realidad se hizo con el presupuesto público de Chihuahua bajo las pautas del contratismo y es una obra ordinaria desde el punto de vista arquitectónico y equipamiento. Apostar a una obra pública que se tardará prácticamente todo el periodo gubernamental, y tratándose de la seguridad de los chihuahuenses, se antoja un despropósito. Hacerla en Ciudad Juárez sería exactamente lo mismo que hacerla en cualquier otro lugar, si reducimos su eficacia a la tecnología de punta que ahí se va a tener, a un alto costo presupuestal de mantenimiento permanente. Como toda obra pública, debe ser examinada a la luz de la auditoría de gestión que se dispone en las leyes vigentes en el estado. Con el paso de los meses y años, un instrumento de esta naturaleza bien aplicado dará las explicaciones y justificaciones de la obra, o en sentido contrario, el fracaso de la misma, que se ha tildado ya de “elefante blanco”. Lamentablemente ese sistema de auditoría no se aplica por el sesgo político y el tufo partidista que la propia institución encargada de realizarla tiene. Hay un principio que se reconoce universalmente y consiste en que el auditor y el auditado deben ser diferentes: no han de ser parte de la misma organización política por su adhesión y simpatía. Y si a esto agregamos que es el Congreso del Estado el que tiene la última palabra, todo está dicho.&#160; Esa auditoría no llegará nunca porque puede decantarse por una de estas dos vertientes: que continúe el PAN en el poder estatal y se respalde la obra sin más ni más; o que lleguen otros y le den un tinte político carente de objetividad y simplemente de denostación. Por ejemplo, no creo que un gobierno encabezado por Marco Bonilla y una legislatura de mayoría panista cuestione si la Torre Centinela se necesitaba o no en las condiciones que ahora la vemos, medianamente operativa.&#160; Y qué podríamos esperar si MORENA asume el poder en Chihuahua, cuando uno de sus precandidatos ha tildado la torre como “una mugre”, como lo hizo Cruz Pérez Cuéllar, más por odio y politiquería que con argumentos sólidos. Mueve a sospecha en el sentido que han expresado algunos analistas y organizaciones civiles, que MORENA como partido político esté en contra de esta edificación porque observa que a ellos les molesta cualquier empresa pública, social o civil, que cuestione las vinculaciones del poder federal con el crimen organizado desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador. Soy de la idea de que se realizó un gasto excesivo y que pudo colmarse el propósito con una inversión mucho menor y sin necesidad de la ostentación de un edificio que tendrá un altísimo costo operativo, aparte de que será blanco concentrado de posibles ataques en pleno centro de esa ciudad fronteriza. Por otra parte, se ha dicho que ese edificio albergará a agentes extranjeros de los Estados Unidos, en tiempos en los que eso se cuestiona fuertemente por el gobierno federal y que puede continuar siendo una fricción bilateral que no le viene bien al país.&#160; Pero tecnificarse, como hoy se difunde por parte del gobierno estatal, pensando que el crimen organizado no hace lo mismo y con costos sumamente menores, es una ingenuidad que está a la vista. En la circunstancia hay dos hechos que hablan de esto: en primer lugar, la noticia de que los Estados Unidos ha utilizado tecnología para abatir los drones en la frontera, a lo que siguió que el Ejército mexicano también dijera que hará lo propio. Quiere decir que la guerra contra el crimen organizado cuenta de uno y otro lado con similares recursos técnicos y una torre como la recientemente inaugurada tiene muy poco efecto disuasorio, y este gobierno ni siquiera va a tener la oportunidad en tiempo de ponerla en operación al cien por ciento, sino que fue un garlito sexenal de que algo se hacía en seguridad pública, cuando el plazo gubernamental se agota en el día a día. No conozco las opiniones de los urbanistas y arquitectos de Ciudad Juárez sobre cómo altera el entorno urbano una torre como la inaugurada, pero sería pertinente que se manifestaran para tener un mejor juicio. Preocupan empero, las declaraciones del vocero de la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua, Jorge Armendáriz, quien el pasado 20 de abril afirmó que en los pisos 13, 14 y 15 de la torre ya trabajan analistas de inteligencia, tácticos y operadores de la C7, así como de la Plataforma Centinela, un programa que Campos Galván firmó en abril de 2022 con el gobernador de Texas, Greg Abbott, que consiste en “una plataforma inteligente y tecnológica, basada en una inversión de casi 200 millones de dólares”. Según ese acuerdo entre Campos y el gobernador texano, se trata de un plan para “rastrear camiones comerciales que pretendan cruzar a Estados Unidos e incluye la compra e instalación de mil 791 cámaras en esta ciudad para reconocimiento de placas vehiculares; 79 drones; 3 mil 66 cámaras con sistema de paneo, inclinación y zoom; 102 arcos de seguridad y 807 estaciones de trabajo”. Y es que la preocupación es real y justificada porque a Maru Campos se le ve como una agente al servicio del vecino país.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Finalmente se inauguró la Torre Centinela, el proyecto de obra pública insignia de la administración de la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Se presenta como una proeza haberla edificado. En realidad se hizo con el presupuesto público de Chihuahua bajo las pautas del contratismo y es una obra ordinaria desde el punto de vista arquitectónico y equipamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Apostar a una obra pública que se tardará prácticamente todo el periodo gubernamental, y tratándose de la seguridad de los chihuahuenses, se antoja un despropósito. Hacerla en Ciudad Juárez sería exactamente lo mismo que hacerla en cualquier otro lugar, si reducimos su eficacia a la tecnología de punta que ahí se va a tener, a un alto costo presupuestal de mantenimiento permanente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como toda obra pública, debe ser examinada a la luz de la auditoría de gestión que se dispone en las leyes vigentes en el estado. Con el paso de los meses y años, un instrumento de esta naturaleza bien aplicado dará las explicaciones y justificaciones de la obra, o en sentido contrario, el fracaso de la misma, que se ha tildado ya de “elefante blanco”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente ese sistema de auditoría no se aplica por el sesgo político y el tufo partidista que la propia institución encargada de realizarla tiene. Hay un principio que se reconoce universalmente y consiste en que el auditor y el auditado deben ser diferentes: no han de ser parte de la misma organización política por su adhesión y simpatía. Y si a esto agregamos que es el Congreso del Estado el que tiene la última palabra, todo está dicho.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa auditoría no llegará nunca porque puede decantarse por una de estas dos vertientes: que continúe el PAN en el poder estatal y se respalde la obra sin más ni más; o que lleguen otros y le den un tinte político carente de objetividad y simplemente de denostación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, no creo que un gobierno encabezado por Marco Bonilla y una legislatura de mayoría panista cuestione si la Torre Centinela se necesitaba o no en las condiciones que ahora la vemos, medianamente operativa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y qué podríamos esperar si MORENA asume el poder en Chihuahua, cuando uno de sus precandidatos ha tildado la torre como “una mugre”, como lo hizo Cruz Pérez Cuéllar, más por odio y politiquería que con argumentos sólidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mueve a sospecha en el sentido que han expresado algunos analistas y organizaciones civiles, que MORENA como partido político esté en contra de esta edificación porque observa que a ellos les molesta cualquier empresa pública, social o civil, que cuestione las vinculaciones del poder federal con el crimen organizado desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy de la idea de que se realizó un gasto excesivo y que pudo colmarse el propósito con una inversión mucho menor y sin necesidad de la ostentación de un edificio que tendrá un altísimo costo operativo, aparte de que será blanco concentrado de posibles ataques en pleno centro de esa ciudad fronteriza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, se ha dicho que ese edificio albergará a agentes extranjeros de los Estados Unidos, en tiempos en los que eso se cuestiona fuertemente por el gobierno federal y que puede continuar siendo una fricción bilateral que no le viene bien al país.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero tecnificarse, como hoy se difunde por parte del gobierno estatal, pensando que el crimen organizado no hace lo mismo y con costos sumamente menores, es una ingenuidad que está a la vista. En la circunstancia hay dos hechos que hablan de esto: en primer lugar, la noticia de que los Estados Unidos ha utilizado tecnología para abatir los drones en la frontera, a lo que siguió que el Ejército mexicano también dijera que hará lo propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiere decir que la guerra contra el crimen organizado cuenta de uno y otro lado con similares recursos técnicos y una torre como la recientemente inaugurada tiene muy poco efecto disuasorio, y este gobierno ni siquiera va a tener la oportunidad en tiempo de ponerla en operación al cien por ciento, sino que fue un garlito sexenal de que algo se hacía en seguridad pública, cuando el plazo gubernamental se agota en el día a día.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No conozco las opiniones de los urbanistas y arquitectos de Ciudad Juárez sobre cómo altera el entorno urbano una torre como la inaugurada, pero sería pertinente que se manifestaran para tener un mejor juicio.</p>



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<p class="wp-block-paragraph">Preocupan empero, las declaraciones del vocero de la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua, Jorge Armendáriz, quien el pasado 20 de abril afirmó que en los pisos 13, 14 y 15 de la torre ya trabajan analistas de inteligencia, tácticos y operadores de la C7, así como de la Plataforma Centinela, un programa que Campos Galván firmó en abril de 2022 con el gobernador de Texas, Greg Abbott, que consiste en “una plataforma inteligente y tecnológica, basada en una inversión de casi 200 millones de dólares”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según ese acuerdo entre Campos y el gobernador texano, se trata de un plan para “rastrear camiones comerciales que pretendan cruzar a Estados Unidos e incluye la compra e instalación de mil 791 cámaras en esta ciudad para reconocimiento de placas vehiculares; 79 drones; 3 mil 66 cámaras con sistema de paneo, inclinación y zoom; 102 arcos de seguridad y 807 estaciones de trabajo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que la preocupación es real y justificada porque a Maru Campos se le ve como una agente al servicio del vecino país.</p>
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		<title>Francisco Garduño, el impune</title>
		<link>https://jaimegarciachavez.mx/francisco-garduno-el-impune/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[jaimegch]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Sep 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
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					<description><![CDATA[Francisco Garduño Yáñez, quien fuera director del Instituto Nacional de Migración (INM) continúa obstruyendo la justicia y sigue impune por los trágicos hechos del 27 de marzo de 2023 en la estación migratoria de Ciudad Juárez, donde perecieron 40 migrantes de varios países centroamericanos. Garduño ocupó el alto cargo federal sin tener la preparación profesional y el adiestramiento indispensable para atender una dependencia altamente sensible en tiempos en los que la migración figura en los primeros lugares de las agendas gubernamentales del mundo.&#160; Lo suyo son las relaciones políticas. Militó para obtener cargos al amparo del extinto PRD, y MORENA, una vez instalado en el poder con López Obrador, le redituó en el nombramiento del alto cargo en ese instituto.&#160; Dentista de profesión y al ser un improvisado en la materia, lógico es que se llegaran a producir eventos como el ocurrido en Juárez, y conviene, para la mejor comprensión de este caso, que traigamos a la memoria lo que sucedió, excelentemente documentado por La Verdad Juárez, que no ha quitado su atención sobre este suceso: El 27 de marzo de 2023, presuntamente un grupo de personas migrantes prendió fuego a las colchonetas en la celda de los hombres de la estancia migratoria, donde migrantes extranjeros encerrados bajo llave discutían enojados con guardias de seguridad y oficiales migratorios por la falta de agua, alimentos y amagos de deportación. Cuando las llamas se estaban propagando, los que estaban privados de su libertad de tránsito pidieron a gritos que los dejaran salir, pero quienes los tenían bajo su resguardo no les abrieron la celda. Esta acción provocó la muerte por asfixia de 40 hombres extranjeros y lesiones graves a otros 27 varones, originarios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia y Venezuela. Una investigación colaborativa de La Verdad Juárez, El Paso Matters y Lighthouse Reports&#160;documentó que la estancia se encontraba con sobrecupo, sin extintores, sin ventilación, sin rociadores contra incendios y con detectores de humo sin funcionamiento, omisiones graves, así como irregularidades y abusos que contribuyeron a la letalidad del incendio. Se podrían agregar más hechos, pero con los narrados hasta aquí bastaría para que se hubiera realizado una investigación de fondo por parte de las autoridades y se sancionara a los responsables. Pero en un México de impunidad, esto no tiene vigencia.&#160; Lo mismo podríamos decir, en otro orden lo que sucedió, por ejemplo, en el tristemente famoso Colegio Rébsamen, el 19 de septiembre de 2017, donde perdieron la vida 19 niños y 7 adultos, o el colapso de un tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, ocurrido la noche del 3 de mayo de 2021 entre las estaciones Olivos y Tezonco, con saldo de 26 fallecidos y más de 100 lesionados. Son tragedias o desastres que por estar en medio de ellas, el poder personal de un alto funcionario se traduce en la impunidad, porque la justicia es lenta o jamás llega, y los llamados a preservar la seguridad para que esto no ocurra, tranquilamente continúen en sus cargos o se eleven aún más.&#160; Sería el caso de Francisco Garduño, quien ahora es Director General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT) dentro de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Y qué decir de Marcelo Ebrard o de Claudia Sheinbaum; el primero es ahora el secretario de Economía, y la segunda, ni más ni menos que presidenta de la república. El caso de Garduño es más que aleccionador. Ha obstruido la operación mínima de la justicia, aparte de buscar quedar exonerado de los cargos que sólo a él se le pueden imputar y que de antemano están acreditados, porque 40 muertos no son pocos para la construcción de la evidencia. Actualmente el oficialismo proclama ser diferente a los del pasado priista o panista. Pero este ejemplo por sí mismo evidencia que a Garduño, lejos de sancionarlo, se le asigna un nuevo cargo, muy bien remunerado, y en el que se supone adiestrará para el trabajo, para lo cual ya está descalificado por los hechos del 2023. No se cansan de decir que “todo con la ley, y nada fuera de ella”, que no hay privilegios y que se fincan responsabilidades a quienes violentan la función pública, cuando lo contrario es la verdad: se les premia munificentemente y se les protege para que sigan empleados en altos cargos en la administración pública. En estos tiempos a Ciudad Juárez debe llegar el mensaje de este atropello de quien ha despreciado encarar la justicia y se ha distinguido por evadirla.&#160;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Francisco Garduño Yáñez, quien fuera director del Instituto Nacional de Migración (INM) continúa obstruyendo la justicia y sigue impune por los trágicos hechos del 27 de marzo de 2023 en la estación migratoria de Ciudad Juárez, donde perecieron 40 migrantes de varios países centroamericanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Garduño ocupó el alto cargo federal sin tener la preparación profesional y el adiestramiento indispensable para atender una dependencia altamente sensible en tiempos en los que la migración figura en los primeros lugares de las agendas gubernamentales del mundo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo suyo son las relaciones políticas. Militó para obtener cargos al amparo del extinto PRD, y MORENA, una vez instalado en el poder con López Obrador, le redituó en el nombramiento del alto cargo en ese instituto.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentista de profesión y al ser un improvisado en la materia, lógico es que se llegaran a producir eventos como el ocurrido en Juárez, y conviene, para la mejor comprensión de este caso, que traigamos a la memoria lo que sucedió, excelentemente documentado por La Verdad Juárez, que no ha quitado su atención sobre este suceso:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 27 de marzo de 2023, presuntamente un grupo de personas migrantes prendió fuego a las colchonetas en la celda de los hombres de la estancia migratoria, donde migrantes extranjeros encerrados bajo llave discutían enojados con guardias de seguridad y oficiales migratorios por la falta de agua, alimentos y amagos de deportación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando las llamas se estaban propagando, los que estaban privados de su libertad de tránsito pidieron a gritos que los dejaran salir, pero quienes los tenían bajo su resguardo no les abrieron la celda. Esta acción provocó la muerte por asfixia de 40 hombres extranjeros y lesiones graves a otros 27 varones, originarios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia y Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una investigación colaborativa de La Verdad Juárez, El Paso Matters y Lighthouse Reports&nbsp;documentó que la estancia se encontraba con sobrecupo, sin extintores, sin ventilación, sin rociadores contra incendios y con detectores de humo sin funcionamiento, omisiones graves, así como irregularidades y abusos que contribuyeron a la letalidad del incendio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se podrían agregar más hechos, pero con los narrados hasta aquí bastaría para que se hubiera realizado una investigación de fondo por parte de las autoridades y se sancionara a los responsables. Pero en un México de impunidad, esto no tiene vigencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo podríamos decir, en otro orden lo que sucedió, por ejemplo, en el tristemente famoso Colegio Rébsamen, el 19 de septiembre de 2017, donde perdieron la vida 19 niños y 7 adultos, o el colapso de un tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, ocurrido la noche del 3 de mayo de 2021 entre las estaciones Olivos y Tezonco, con saldo de 26 fallecidos y más de 100 lesionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son tragedias o desastres que por estar en medio de ellas, el poder personal de un alto funcionario se traduce en la impunidad, porque la justicia es lenta o jamás llega, y</p>



<p class="wp-block-paragraph">los llamados a preservar la seguridad para que esto no ocurra, tranquilamente continúen en sus cargos o se eleven aún más.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sería el caso de Francisco Garduño, quien ahora es Director General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT) dentro de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Y qué decir de Marcelo Ebrard o de Claudia Sheinbaum; el primero es ahora el secretario de Economía, y la segunda, ni más ni menos que presidenta de la república.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso de Garduño es más que aleccionador. Ha obstruido la operación mínima de la justicia, aparte de buscar quedar exonerado de los cargos que sólo a él se le pueden imputar y que de antemano están acreditados, porque 40 muertos no son pocos para la construcción de la evidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente el oficialismo proclama ser diferente a los del pasado priista o panista. Pero este ejemplo por sí mismo evidencia que a Garduño, lejos de sancionarlo, se le asigna un nuevo cargo, muy bien remunerado, y en el que se supone adiestrará para el trabajo, para lo cual ya está descalificado por los hechos del 2023.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se cansan de decir que “todo con la ley, y nada fuera de ella”, que no hay privilegios y que se fincan responsabilidades a quienes violentan la función pública, cuando lo contrario es la verdad: se les premia munificentemente y se les protege para que sigan empleados en altos cargos en la administración pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos tiempos a Ciudad Juárez debe llegar el mensaje de este atropello de quien ha despreciado encarar la justicia y se ha distinguido por evadirla.&nbsp;</p>
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